El Mar de Castilla volverá a esar de moda

Belén Monge
-

Las regulaciones de movilidad por el Covid-19, el milagro que en dos meses ha incrementado el nivel de los embalses y la necesidad deextremar la seguridad y reducir gastos atraerá turismo más próximo

El Mar de Castilla volverá a esar de moda - Foto: Javier Pozo


El Covid-19 traerá este año  veraneos muy distintos. Se impone la vuelta a las excursiones de día, la huida a las segundas residencias en los pueblos y, en general, un turismo mucho más cercano y sin aglomeraciones, y todo eso se da a la perfección en Guadalajara. Por todas estas razones, este 2020 se prevé un incremento de turistas que busquen el retorno a sus raíces y a recordar su niñez, y eso va a beneficiar a muchos pueblos de la comarca ribereña, concretamente Sacedón. El hecho de que los embalses de Entrepeñas y Buendía luzcan una estampa que no se veía hace tiempo gracias a las lluvias  y a que este verano el trasvase se vea paralizado por algunas obras convierten la Alcarria en un punto neurálgico para atraer a quienes este año opten por sustituir el extenso y masificado mar Mediterráneo por el legendario Mar de Castilla, donde iban a veranear hace algunas décadas muchos madrileños, fundamentalmente.  
La crisis sanitaria trae consigo un desplome económico que ya está dejando los bolsillos de la clase media española a medio gas y eso solo se puede afrontar con un cambio de hábitos vacacionales que pasan por reducir gastos, tratar de evitar contagios huyendo de los hacinamientos y , sin duda, recuperar el tiempo perdido con las familias que no hemos visto durante el confinamiento. Y como tampoco se puede viajar al extranjero de momento, la solución está en acercar esa ansiada playa al entorno más cotidiano.
El Mar de Castilla volverá a esar de modaEl Mar de Castilla volverá a esar de moda - Foto: Javier PozoEl turismo con el Simca, el Seat 600 o el icónico Citroen -más conocido como 'La Cabra'- se hará ahora con vehículos más acondicionados y potentes pero en coche y Sacedón y su entorno tiene este año todas las papeletas para llevarse ‘el gordo’ y para volver a estar de moda, aunque sea de forma temporal. Estos días, en plena fase 1 de la desescalada, la postal que deja su Mar de Castilla puede salvar, en parte, la economía de muchos negocios: bares, restaurantes, hoteles, casas rurales, algún campin, pero también ferreterías, viveros, pisos para alquilar,  las pequeñas tiendas de ultramarinos y las embarcaciones que ya se dejan ver a orilla de estas presas gracias a la subida en los niveles del agua. Entrepeñas almacena 458 hectómetros cúbicos  de los 813 que puede embalsar.
Lo que pretendía conseguir ese alcalde de un pequeño municipio de Aragón al que dio vida el actor mítico actor Paco Martínez Soria en El turismo es un gran invento, película de los años setenta, llegará a la zona de los pantanos, donde proliferan las urbanizaciones y donde se prevé la llegada de muchos madrileños que sustituirán pisos diminutos por viviendas amplias y asequibles en un entorno de naturaleza. Y es que también el teletrabajo ha llegado para quedarse y eso también ha comenzado a detectares en alguna inmobiliaria de la comarca que ya ha recibido decenas de llamadas interesándose por precios tanto para alquilar como para comprar. Se impone la calidad de vida en tiempos de pandemia e incertidumbre.
El alcalde de Sacedón, Francisco Pérez Torrecilla, opina que «si se cumplen a rajatabla» las medidas de seguridad frente al Covid-19 «no hay razón para que haya problemas. Puede ser un buen verano si se mantiene cierta libertad para abrir los negocios», señala. «Los pueblos que vivimos de la gente de fuera es importantísimo que podamos abrir comercios e industrias», subraya Torrecilla en referencia sobre todo a los madrileños, ya que casi el 80% de la gente que tiene o alquila casa en urbanizaciones cercanas (Sacedón, Pareja, Durón, Chillarón, Alocén, El Olivar o Buendía ) como segunda residencia son de Madrid. De hecho, muchos de ellos ya están pasando el confinamiento en estos lugares, algo que se ha dejado notar en un notable incremento poblacional y, sin duda, en los ingresos de los supermercados y a partir de ahora en otros negocios.  Ahora se espera que entren también en la Fase 1, convencido de que «este año puede ser espectacular porque tenemos el atractivo del agua este año y a Madrid a una hora», apunta.
Y es que, aunque comparte que la vida es lo más importante, «no podemos morirnos de hambre»,  apunta tras agradecer a sus vecinos el cumplimiento de las recomendaciones en este confinamiento, y congraturlarse de los pocos casos de coronavirus registrados hasta el momento a la vez que insta a que nadie se relaje.
Torrecilla espera que las obras de la Bujeda se prolonguen al menos hasta septiembre para que no salga agua a la cuenca del Segura,  e insiste en que «la única solución para los ribereños pasa por acabar con el trasvase» o que les permitan tener un nivel aceptable de agua que garantice su desarrollo, asevera el también diputado regional y vocal de la mancomunidad.
Sacedón es cabecera de comarca. Viene mucha gente de pueblos vecinos a hacer la compra. Sin embargo, desde hace más de una década viene perdiendo población. Su alcalde cree que influyen distintos factores y que uno de ellos es, sin duda, la política trasvasista. Estos días los comercios tuvieron que cerrar por el Covid y, salvo la alimentación y poco más, todos registran grandes pérdidas que esperan poder paliar algo si el verano se presenta como parece y llegan más madrileños al pueblo. Francisco José Pérez, propietario del Bar España, el más emblemático del pueblo, volvía a abrir este lunes con una terraza ligeramente ampliada. Su establecimiento es punto de encuentro de moteros cada fin de semana y espera que siga siendo así. Reconoce que el pantano está muy bien este año y  desea que los madrileños apuesten por el Mar de Castilla en sus vacaciones porque de ello también dependerán muchos negocios.
En la gasolinera, Antonio Portal afirma que se nota más movimiento de coches pero apunta que han sufrido pérdidas de hasta el 80% en estos dos meses. En la ferretería, Carmen Benito, no para de recibir clientes pero el miedo no lo pierde. No le gusta tener que atenderlos metida en una «burbuja», como llama al equipo que lleva para no contagiar ni contagiarse.  Y aunque sin bajar la guardia, hay un deseo general por avanzar hacia las siguientes fases porque de ello dependen mucha familias. No obstante, se comparte también el mensaje reiterativo de que, la mejor mascarilla pasa por mantener la distancia recomendada.