La cátedra de Esplá en tauromaquía

Dominguín
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Elena Salamanca y Esplá recibieron un recuerdo de Jesús Hijosa. - Foto: Dominguín

El torero alicantino dio una lección magistral de sabiduría taurina ante un público que llenó el salón de actos de Villaseca. Luis Francisco Esplá, describió de manera transparente el toreo y lo importante que fue Las Ventas para su carrera

Gran nivel en Villaseca de la Sagra para comenzar las XIX Jornadas Taurinas, que siguen levantando expectación de locales y foráneos. Caras habituales en su salón de actos y aficionados de la provincia, que pese a la hora de comienzo, no quieren dejar de presenciar cada tarde esos encuentros que enriquecen la cultura y el conocimiento de quienes lo presencian. Para esta primera jornada, se contó con Luis Francisco Esplá como protagonista y con la periodista de Antena 3, Elena Salamanca como moderadora del acto.
La sabiduría taurina quedó patente, pero sobre todo la humana y antropológica. Esplá desgranó con detalles la situación del toreo, de donde viene, como ha evolucionado y a donde ha llegado o puede llegar. Concretamente dio una visión muy detallada de la fiesta nacional en Cataluña, y en concreto en Barcelona, donde pasó de ser una ciudad con tres plazas de toros, donde se echaba como dijo entre risas el ‘bou’ y donde la afición era más que exigente. Todo ello degeneró a la mediocridad tras la guerra y a la decadencia con la llegada del turismo, que con el intento de rebajar la emoción ha ido sucumbiendo de manera gradual. La prohibición que llevó a cabo el gobierno catalán, según Esplá, no hubiese hecho falta, pues normalmente no asistían a las corridas de Barcelona más de 1700 espectadores, en un coso que tenía 400 empleados de plaza para empezar.
Nos habló del toreo en las Islas Canarias, concretamente en Tenerife, donde debutó con picadores y actuó otras dos tardes más. «Las islas tenían grandes aficionados y de no ser por los costes de transporte de los toros, hoy sería uno de los sitios con más afición», interpeló Esplá, manifestando que allí los toros no están prohibidos, sino simplemente se dejaron de dar por el alto coste de producción. Se definió como un torero inconformista, que se vio en sus primeros años de alternativa con una baraja de veinte toreros que eran figurones, donde existía respeto entre ellos e incluso tensión «Algunas veces en un patio de cuadrillas, ni te saludaban y ahora se dan palmaditas en el culo…».
Se dio a conocer sobre todo por su inclusión en el cartel de banderilleros que dio varias vueltas a España, con un gran éxito, pero según el propio protagonista, tuvo que abandonar por su propio bien como torero. Nos descubrió que Madrid se lo dio todo y principalmente los toros de Victorino, recordando una tarde de la feria de Otoño, en la que entró por la intersección de Pío García Escudero. El político madrileño, responsable del coso venteño, le dijo que eligiese corrida para otoño, y el alicantino apostó a grandes con los cárdenos de la A coronada.  A la postre triunfó y le puso de nuevo en el camino, su fracaso según Esplá, hubiese significado el haber colgado el vestido de torear.
Tuvo la suerte en 1982 de participar en la ‘Corrida del Siglo’, y de ella salió catapultado para actuar en todo el orbe taurino. Después de un declive, volvió en lo que él mismo lo denomino como segunda etapa, con más poso y más torería, donde los toros le castigaron en exceso, pero donde él llegó a hacer el toreo clásico, respetando los cánones antiguos y reviviendo suertes olvidadas.
Se considera torero de Madrid, y así lo entiende toda la afición que lo ha respetado durante toda su carrera. Es el torero que más ha actuado en Las Ventas tras Antonio Bienvenida en toda la historia de la plaza, y aquí acabó su carrera. La feria de San Isidro de 2009, ante el toro ‘Beato’ de Victorino del Río, dio un recital de torería y gusto tras lo cual le cortó las dos orejas y salió a hombros de sus fieles e incondicionales.
En sus referencias al bombo de Madrid, dijo estar de acuerdo, y que él hubiese participado en el sorteo, pues es un proyecto que se inventó hace 30 años por su antiguo apoderado Cisneros   y que Casas ha tenido la valentía de llevarlo a cabo. Sobre los toreros y el toreo actual, nos descubrió como ha cambiado el toro, su comportamiento, su emoción adecuando a las nuevas formas de concebir la tauromaquia.
Luis Francisco Esplá, cree que la tauromaquia, se tiene que dar a conocer a la gente, su historia, como se vivía el toro, como repercutía en la personas y como sus principios han hecho mejores personas y más cultas. Hoy en día, dijo el torero no lo conocemos a fondo y ello conduce a esa mediocridad. Puso el ejemplo de sus comienzos en la Escuela Taurina que tenía su padre, donde la compaginaba con un cine de verano, «no se pagaba por aprender, sólo se ayudaba en el cine, tras lo cual soltábamos a menudo una vaca al ruedo y jugábamos al fútbol con ella entre las sillas».
Finalizó entre risas, comentando que hoy en día el toreo está en manos de quien denominó ‘El de la voz grave de La Guerra de las Galaxias’ quien desde la distancia maneja, dirige y domina el mundo taurino. Alabó la labor de Villaseca de la Sagra y de su alcalde Jesús Hijosa, con la promoción de novilleros y el trabajo que se hace en los certámenes que celebra a lo largo de la temporada taurina. Con el público en pie, ovacionando a protagonista y moderadora, finalizó el primer capítulo de la semana taurina villasecana.