Carreteras invertirá más de 13,2 millones en hacer urbana la N-403

Susana Jiménez/Toledo
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El futuro carril-bici discurrirá parte de su recorrido junto a la acera de nueva creación, para después separarse e ir a conectar con la senda. - Foto: David Pérez

El proyecto contempla su transformación en un vial urbano, con su correspondiente iluminación y acerado, así como la construcción de un carril-bici que conectará las urbanizaciones con la senda ya existente junto al Tajo

Los barrios de Valparaíso, La Legua y Vistahermosa quedarán completamente integrados en la trama urbana de la ciudad en apenas cinco meses, algo menos si la climatología lo permite. Hace una semana quedaba cortado al tráfico el primero de los tramos del acceso a la ciudad a través de la N-403, el comprendido entre la gran rotonda que da acceso a estos barrios y el Chuletero, iniciándose así los trabajos para su transformación en un vial urbano. Una segunda fase se actuación se llevará a cabo entre la conocida como rotonda del Chuletero y la glorieta de Ávila.
Un proyecto que tiene como objetivo la adecuación «con criterios urbanos» de esta vía. Una actuación, recordaban fuentes de la Delegación del Gobierno, que ya se encontraba contemplada en el Plan de Ordenación Municipal, al plantear la glorieta entre las urbanizaciones y la conexión de la Circunvalación, integrándola en la trama urbana. El presupuesto total de los trabajos supera los 13,2 millones de euros, impuestos incluidos.
Para ello, y tomando como base el planteamiento actual de la carretera, aunque en determinadas zonas será preciso realizar algún ensanchamiento de la calzada, se irá dotando al vial del correspondiente acerado y de los sistemas de iluminación.
Asimismo, y para complementar esa estructura urbana, también se habilitará un carril-bici en uno de los márgenes del vial. Este carril-bici discurrirá durante un tramo adosado a la acera, mientras que después se separará de la misma, para terminar conectándose a la senda ya existente que discurre paralela al río Tajo.
Del mismo modo se realizarán los trabajos necesarios para dotar a la zona de los correspondientes colectores, imbornales y puntos de acometida.

Protección del arroyo. Junto a estas actuaciones para convertir en urbano el último tramo de la antigua carretera de Ávila en su llegada a Toledo, el proyecto también contemplaba la protección del arroyo Carrasco. Unos trabajos que en buena parte ya fueron acometidos, cuando las fuertes lluvias de hace un par de años se llevaron por delante el colector.
Fue entonces necesario reparar los daños producidos en dicho colector, así como en el saneamiento de la zona, planteando también la protección del cauce. La actual intervención consistirá en una ampliación de la protección del cauce del arroyo Carrasco. Para ello, se completará la actuación levantando nuevos muros de gaviones en los laterales del cauce, a lo que seguirá el rasanteo del cauce, y la construcción de muros trasversales que impedirán nuevos arrastres.