El paro femenino se redujo 7 puntos menos que el masculino

Álvaro de la Paz
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El desempleo entre las toledanas cayó un 4,4% en 2018 mientras la lista de parados varones lo hizo en un 11,4%. La brecha entre sexos crece y apenas cuatro de cada diez trabajos creados lo ocupa una mujer

La brecha visible en el mercado laboral se amplió en 2018 en favor del sexo masculino. - Foto: Yolanda Lancha

La mejoría en el mercado laboral de la provincia tuvo una incidencia más reducida entre las mujeres durante el pasado año. A lo largo de 2018, el número total de demandantes de trabajo en Toledo, según los registros del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) que publica el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, cayó en 4.497 personas. La reducción, expresada en porcentaje, alcanzó el 7,07%. Sin embargo, la caída en el total de parados no repercutió por igual a ambos sexos. Desde diciembre de 2017 hasta el mismo mes del año posterior, último del que se tienen datos, la lista del paro en Toledo perdió 1.778 mujeres. En el caso de los hombres, la cifra llegó hasta los 2.719 trabajadores. En términos porcentuales, la bajada del paro entre los toledanos alcanzó el 11,4%; el descenso entre las trabajadoras toledanas sólo alcanzó el 4,4%.
Apenas cuatro de cada diez empleos creados en la provincia durante los últimos doce meses (el 39,5% de los mismos) recayó en una mujer. La lista del paro, por tanto, mantiene un sesgo femenino que el actual periodo de expansión económica no ha conseguido diluir. El paro femenino es un 80% mayor que el masculino.
La brecha visible en el mercado laboral se amplió en 2018 en favor del sexo masculino. La recuperación económica también alcanza la creación de empleo y la provincia suma, desde 2014, cinco ejercicios anuales consecutivos adelgazando los excesos provocados por la crisis en forma de paro. El crecimiento, sin embargo, resuena con mayor intensidad entre los varones y amenaza con ampliar las bolsas estructurales de paradas de larga duración y de muy difícil inserción ya existentes. El 31 de diciembre de 2018, dos de cada tres parados en Toledo (el 64,3%) eran mujeres. A finales de 2017, la proporción era casi dos puntos menor (62,6%).
Las estadísticas apuntan a las deficiencias del mercado de trabajo en la provincia como frenos para la incorporación regular de la mujer. El paro se redujo en 2018 en todos los sectores, aunque lo hizo con especial intensidad en la agricultura (descendió un 14,3% interanual) y la construcción (cayó un 11,5% a lo largo del año), dos grupos de actividades especialmente vinculadas a la mano de obra masculina. El sector servicios, el que más empleo y productividad genera en Toledo, y el más feminizado de todos, redujo su lista de paro en un escueto 5,5%. También fue limitada la minoración del desempleo entre quienes no tuvieron un empleo anterior (6,8%) y en el sector secundario de actividades de industria (8,7%).
El ensachamiento de la desventaja de las mujeres remarca el carácter dual del crecimiento económico registrado en España en los últimos trimestres: aunque las grandes cifras macroeconómicas han vuelto a los niveles previos a la crisis, el paro sigue siendo el punto negro de una recuperación que no termina de llegar a todos los estratos de la sociedad. La radiografía detallada de la lista de paro en la provincia evidencia el crecimiento en el número de paradas sin empleo anterior entre los 30 y los 44 años en 2018 -hay siete inscritas más- y la muy escasa reducción del desempleo en aquellas que superan los 45 años y nunca han trabajado. Aunque el año recién concluido se cerró con la creación neta de casi 4.500 puestos de trabajo en Toledo, el paro femenino en el colectivo de quienes nunca habían rubricado un contrato sólo cayó con fuerza entre las veinteañeras.
El diferencial entre sexos desaparece entre los menores de 25 años. La permanencia de la mujer en el sistema educativo y su formación de más alto nivel académico explican las cifras equitativas de las desempleadas respecto a sus iguales. Hay 2.541 hombres parados por debajo de esa edad y 2.540 mujeres en esa misma situación. Además, el paro femenino sí se absorbe con más rapidez por debajo de la treintena.
Las cifras de desempleo femenino son especialmente dramáticas entre aquellas que tienen más de 25 años. Un total de 35.494 paradas intentan encontrar un empleo en la provincia. La cifra de los hombres mayores de 25 años que buscan trabajo es de 18.541, prácticamente la mitad. En 2018, la cantidad de hombres que abandonó esta clasificación ascendió hasta los 2.460; la estadística arroja que 1.568 mujeres salieron de su situación de paradas. En esta categoría determinada por la madurez de los trabajadores, la parte femenina también sale peor parada y su gap negativo se amplía.
TOLEDO CIUDAD. La capital regional reproduce en su menor escala poblacional un comportamiento similar al que se advierte en el conjunto de la provincia. Según las estadísticas por municipio que ofrece la Junta de Castilla-La Mancha, Toledo tenía en enero de 2018 un total de 5.379 parados entre los que la mayoría eran mujeres (ellas contaban con 3.188 desempleadas; ellos, 2.191). En el último diciembre, la ciudad del Tajo vio caer su cifra de personas buscando trabajo por debajo de los cinco millares. De los 4.731 demandantes, 1.894 son hombres y 2.837 mujeres.
La proporción de paro femenino en la capital de la comunidad autónoma alcanza el 60% respecto al total de desempleados. La fortaleza del sector servicios (en las áreas dedicadas a la administración pública, el comercio y la hostelería) explican la posición algo más halagüeña (más de cuatro puntos por debajo de la media provincial) de la mujer en Toledo en comparación con otros enclaves cercanos.
En Toledo se crearon 351 empleos para mujeres y 297 para hombres entre enero y diciembre de 2018. En la capital de la región sí se redujo la diferencia por razón de sexo en términos absolutos.
La segunda gran urbe de la provincia, Talavera de la Reina, tiene un 62,8% de paradas sobre el total de desempleados de la ciudad de la cerámica. El paro afecta a 3.813 talaveranos y a 6.452 talaveranas. En Illescas, capital de La Sagra y tercer núcleo más poblado, el porcentaje de desempleo femenino en comparación con el masculino alcanza el 68% (hay 665 hombres demandantes de empleo y 1.416 mujeres en esta situación).