La búsqueda del candidato

Pilar Cernuda
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La búsqueda del candidato - Foto: Javier Lizon

La alcaldesa de la Ciudad Condal, Ada Colau, cuya gestión ha sido muy negativa y actúa como una independentista, tiene en Manuel Valls al único político capaz de arrebatarle el Consistorio el próximo 26 de mayo

Ada Colau no es independentista pero como si lo fuera. Logró el Ayuntamiento de Barcelona por carambola, con un número exiguo de concejales pero con el apoyo de ERC, PSC y la CUP, para arrebatar el Consistorio a CiU, que había ganado. Su gestión ha sido negativa -pérdida de inversiones, fuga de empresas, incremento de la inseguridad, bajada del turismo, amenazas de huida de las más importantes ferias internacionales, precariedad de los servicios …-, pero si consigue más votos que los secesionistas y suma suficiente, repetirá mandato. La llave la tendrían los socialistas, con un candidato experimentado, Jaume Collboní, que ha formado parte del equipo de la exjefa de PAH y provoca recelos en buena parte del PSC y los votantes progresistas más constitucionalistas que, tras cuatro años, consideran que la alcaldesa no ha defendido los principios de la Carta Magna.
Los separatistas se presentan divididos. ERC ha echado mano de Ernest Maragall, un veterano político con cargos en el Govern, que abandonó el PSC hace años. Es hermano del exalcalde y expresidente de la Generalitat Pasqual Maragall. El PDeCAT ha intentado una jugada rocambolesca: de número uno Joaquim Forn, exconsejero de Interior que se encuentra en prisión provisional, con Elsa Artadi, persona clave de la política independentista, como segunda. Sería la alcaldesa ante la previsible condena de Forn. Esa jugada, que podría atraer muchos votos porque suma el victimismo de Forn con la relevancia de Artadi, podría venirse abajo antes de que se proclamen oficialmente las candidaturas: durante el juicio, Forn se ha apartado de la estrategia defensora de sus compañeros, intentado abominar de las iniciativas independentistas. La barcelonesa ha debido constatar que sus posibilidades de ser alcaldesa son reducidas y ha anunciado que quiere mantener su puesto como consejera de la Generalitat, donde tiene un papel mucho más relevante que el propio Torra.
A independentistas e izquierda plantan cara PP y Cs, con un Vox creciente tras el éxito andaluz que se ha marcado un desafío: llenar el Palau de Sant Jordi barcelonés el próximo 30 de marzo. Símbolo del catalanismo, Abascal pretende convertirlo en el del auge de su partido.
Con mucha experiencia. En ese maremágnum barcelonés ha aparecido una figura insólita, Manuel Valls. De origen catalán, pero que vive en Francia desde su infancia, aunque nunca se desvinculó de sus raíces catalanas, forma parte de la primera línea política francesa desde hace 20 años. Ha sido primer ministro con Hollande y aspiró sin éxito a la Presidencia de la República en las últimas elecciones. Fue ministro del Interior, diputado de la Asamblea Nacional y con una larga experiencia municipal en Argenteuil primero y después en Evry, una comuna de 60.000 habitantes del área metropolitana de París donde fue alcalde durante 12 años, hasta que fue elegido jefe de Gabinete con Hollande.