Los expertos no detectan causas en el siniestro del autogiro

J.M. / Toledo
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La Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil no halló fallos en la aeronave que acabó destruida traer caer en picado el 8 de agosto de 2018 en Camarenilla

La Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil, dependiente del Ministerio de Fomento, ha publicado esta semana el informe técnico del accidente de autogiro ocurrido en el término municipal de Camarenilla el 8 de agosto del pasado y en el que falleció el piloto. La investigación del único accidente mortal de este tipo el año pasado ha concluido que no ha podido determinar la causa del siniestro que dejó destruida la aeronave. Por ejemplo, el estudio del motor confirma que daba potencia y los daños se produjeron a consecuencia del impacto.
La caída, casi completamente en vertical, sucedió a unos 1,6 kilómetros de distancia del aeródromo tras precipitarse contra el terreno e incendiarse el aparato ultraligero hacia las 20,15 horas. El piloto comunicó que iba a dirigirse hacia el sur y ocurrió el accidente. Los testigos corrieron a socorrerlo, pero falleció en el acto a causa de un shock politraumático, según recogió la autopsia.
El informe detalla que el piloto tenía 53 años y contaba con licencia de ultraligeros en vigor hasta agosto de 2019, así como de reconocimiento médico. El piloto ya había volado en aeronaves paramotor y no estaba federado cuando empezó a volar en autogiro. Como experiencia en autogiro, llevaba sumadas 40 horas, seis de las cuales en el aparato siniestrado.
Como publicó este diario cuando ocurrió el accidente, la víctima se llamaba Isidro y era originaria de Salamanca. La aeronave accidentada pertenecía al propio aeródromo y la utilizaban diferentes pilotos. Isidro era uno de los 300 pilotos con licencia de autogiro en toda España, pese a ser un invento del español Juan de la Cierva, y estaba considerado un buen piloto. El accidente desató la preocupación del Ayuntamiento de Camarenilla por la seguridad de los vecinos del término municopal.
El hombre pilotaba el modelo ELA-07-R115, una aeronave biplaza en tándem de tres ejes, con controles duales, que lleva tren de aterrizaje triciclo, con rueda de morro. La estructura principal está compuesta de una sola pieza construida en acero inoxidable. El autogiro fue fabricado en 2007 y sumaba 125 horas de vuelo totales, con la última revisión fechada apenas tres meses antes del siniestro.
Los restos se encontraron en un terreno de cultivo con el aparato volcado sobre el lado derecho. Después del impacto, se originó un incendio que calcinó por completo el carenado de la aeronave, así como el interior de la cabina, dejando a la vista la estructura y todos los elementos de mando y transmisión.
La comisión hizo un estudio del motor en el aeródromo y no se comprobó ninguna anomalía en el estado de la pieza. «El estudio del motor concluyó de manera fehaciente que éste no falló previamente al accidente, es decir, que daba potencia y que todos los daños que tenía eran consecuencia del impacto y del incendio que se originó después», dice textualmente el informe que concluye que no es posible determinar la causa del accidente.
El informe fue aprobado el 28 de noviembre aunque hasta el pasado jueves no se hizo público. Estos documentos de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil intentan prevenir futuros accidentes e incidentes de aviación mediante la formulación de recomendaciones, que en este caso no existen al desconocerse las causas. Fomento no quiere la determinación ni el establecimiento de culpa o responsabilidad alguna con estas conclusiones.

 

El peor accidente ocurrido la provincia, aún sin informe final

El 4 de diciembre de 2016, las cuatro personas que viajaban en una avioneta fallecieron en el término municipal de Sotillo de las Palomas, en el accidente más grave ocurrido nunca en la provincia. La Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil asumió una investigación como ocurre en cada hecho de estas características, pero más de dos años después no ha emitido el informe final correspondiente.
La gran mayoría de los accidentes ocurridos ese año y en 2017 ya están publicados con el informe final. Sí se ha difundido la declaración provisional aunque sin el resultado completo de la investigación. En este sentido, el documento señala que la aeronave Beechcraft E90 despegó del aeródromo de Cuatro Vientos con destino al aeródromo de Cascais, en Portugal. Uno de los motivos del viaje era reparar el radar meteorológico en untaller de mantenimiento portugués especializado en este equipo.
El piloto tuvo que retrasar el   despegue hasta 15,57 horas debido   a las condiciones meteorológicas. A las 16,16 horas, la aeronave se encontraba en ruta ascendiendo desde el nivel de vuelo 190 hasta el nivel de crucero autorizado 210. «Instantes después, según los datos obtenidos del radar y de las investigaciones realizadas tras el accidente, se puede apuntar que el motor izquierdo perdió potencia. La asimetría de potencia originó que la aeronave comenzase a girar en sentido contrario a las agujas del reloj y perdiese altura de manera brusca», detalla el informe aún pendiente de conclusión.