Recuerda el compromiso de la Diputación con Guerrero Malagón

ADM / TOLEDO
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La Biblioteca de Castilla-La Mancha acogió la conferencia 'Guerrero Malagón: Una vida a través de sus dibujos', pronunciada por Jesús María González de Caldas

Recuerda el compromiso de la Diputación con Guerrero Malagón

La Biblioteca de Castilla-La Mancha acogió ayer la conferencia Guerrero Malagón: Una vida a través de sus dibujos, pronunciada por el militar Jesús María González de Caldas, estudioso de la obra gráfica del pintor urdeño. Podría parecer un acto más para homenajear a Guerrero Malagón (1909-1996), pintor sobre el que recae la paradoja de estar presente -posee un pequeño museo junto al Santo Cristo de su localidad natal, tiene varias monografías sobre su obra publicadas y su recuerdo permanece vivo aún en varias generaciones de artistas toledanos- pero sin haber llegado a conseguir el museo que tanto desea la familia. Este es el motivo por el que sus descendientes, tanto su hijo, Mariano Guerrero Corrales, como su nieto, Jorge Moraleda, han recordado esta semana que llevan más de una década en conversaciones con el Ayuntamiento y la Diputación para que la obra del artista se exponga en Toledo.
«No tenemos motivaciones políticas», explicó ayer Guerrero Corrales, quien recuerda haber hablado del tema con presidentes de la Diputación tan distintos como el socialista José Manuel Tofiño y Arturo Tizón, del Partido Popular. Hace cinco años, cuando gobernaba este último, la Diputación se comprometió con los descendientes de Guerrero Malagón a albergar un depósito de 189 obras, entre ellas algunas tan representativas como Toledo símbolo, lienzo que se instaló en el Salón de Plenos del Palacio Provincial gracias al patrocinio de CCM-Liberbank. Este depósito se realizó por diez años, con carácter renovable.
Guerrero Corrales recuerda que la Diputación planteó instalar las obras de su padre en el Centro Cultural San Clemente, propuesta que nunca llegó a hacerse realidad. Tampoco han sido factibles otras ubicaciones, como el Centro San Ildefonso, situado junto a la basílica del Cristo de la Vega, por no reunir las condiciones ni el espacio suficientes para una exposición permanente de pintura.
Recuerda el compromiso de la Diputación con Guerrero MalagónRecuerda el compromiso de la Diputación con Guerrero Malagón - Foto: VÁ­ctor BallesterosAsí las cosas, ante lo que la familia considera «desentendimiento» de las administraciones -también el actual presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se comprometió a la creación de un museo para Guerrero Malagón durante su etapa como alcalde-, se han planteado rescindir su acuerdo con la Diputación si en los próximos meses no hay una salida. De tomarse esta decisión, afectaría a las 189 obras mencionadas, no a las que desde hace años permanecen instaladas en Urda.
La conferencia. «Opino que es una pena que se deje pasar esta oportunidad», manifestó ayer en la Biblioteca de Castilla-La Mancha el coronel Jesús María González de Caldas. Sus investigaciones durante los tres últimos años -durante los cuales ha estudiado y catalogado 2.000 dibujos del artista- son la prueba de que aún hay mucha obra de Guerrero Malagón que permanece inédita. Bien conservada por parte de la familia pero desconocida más allá de sus lienzos, los cuales representan su obra más representativa.
«Sus dibujos son de destacar no solamente por ser poco conocidos, sino por la enorme cantidad de vistas de Toledo que representó y por haberlos realizado sin parar durante setenta años, en todas las etapas de su vida: durante su juventud en Toledo, en París, durante la Guerra Civil… Son setenta años de actividad, desde 1926 hasta el mismo momento de su muerte, en 1996». De ahí que el título de la conferencia de ayer fuese Una vida a través de sus dibujos.
Según González de Caldas -que empezó a estudiar la obra dibujística de Guerrero Malagón con el fin de hacer una publicación y ya lleva tres años-, el pintor de Urda, a quien conoció antes de morir, reúne todo lo necesario para tratarse de un gran dibujante: «Buena mano y capacidad para la composición. Y en esto no solamente era bueno: era soberbio».