Apuesta por una «revolución ambiental» ante la despoblación

Benjamín López
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Francisco Martínez Arroyo acudió a la reunión del Consejo Consultivo de Medio Ambiente en Madrid. - Foto: JUAN LAZARO

Sin embargo, el consejero de Agricultura y Medio Ambiente reconoce que no va a dar tiempo en esta legislatura a aprobar la ley de Economía Circular de Castilla-La Mancha

El consejero de Agricultura Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, apuesta por una «revolución ambiental» que se convierta en motor económico de las zonas rurales de Castilla-La Mancha, cree empleo y frene la despoblación. En este sentido afirmó que una de las «principales estrategias» del Gobierno regional durante la legislatura ha sido la de vincular el medio ambiente a la economía «como motor de actividad en el medio rural, como generador de empleo y, por lo tanto, como recurso para luchar contra el despoblamiento».
A su juicio, «es muy importante vincular el medio ambiente con el desarrollo del medio rural porque es la forma de que los ciudadanos se conciencien de que es necesario apostar por una revolución ambiental que nos haga pasar de un modelo lineal a uno de economía circular en el que la actividad relacionada con el medio ambiente es puro desarrollo económico», dijo el consejero en el Ministerio para la Transición Ecológica, donde acudió a la reunión del Consejo Consultivo de Medio Ambiente y a la del Consejo Nacional del Clima.
Dentro de esa misma línea argumental, Martínez Arroyo recordó que «en este momento» y hasta el 6 marzo está abierta una línea de ayudas de «tratamientos selvícolas», dotada con 25 de euros, para que los propietarios forestales de Castilla-La Mancha puedan «mejorar sus superficie forestal y, sobre todo, crear empleo a través de pequeñas empresas forestales que están ubicadas en nuestro territorio».
Del mismo modo, y también a modo de ejemplo de cómo evitar la despoblación en las zonas rurales, el consejero citó la «reapertura» de los centros de interpretación de los parques naturales que ha permitido durante la legislatura «multiplicar por cinco» el número de visitantes a los espacios naturales de Castilla-La Mancha. Según añadió, los datos recopilados el año pasado ponen de manifiesto que el 75 por ciento de esos visitantes proceden de fuera de nuestra región lo que genera «mucha riqueza y mucho empleo».
En este sentido, aseguran desde la Consejería, se podrían  llegar a generar 30.000 puestos de empleo vinculados a la energía verde en la región. Por eso pidió un «cambio de mentalidad de todos» porque así lograremos tener «más posibilidades de desarrollo económico».