Cristina Palomo y Jesús Lungarán, entre los 800

J. Monroy
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Cristina Palomo y Jesús Lungarán, entre los 800 - Foto: Yolanda Redondo

La Carrera por la Igualdad se desarrollaen familia y entre participantes encantados de participar en una prueba en la que ganar no era lo importante

Los protagonistas han sido Julia Navalón, María Ramos, Sara Vidal (primeras clasificadas en la carrera corta), Antonio Layos, Darwin Justiniano, Israel Díaz (carrera corta en chicos), Cristina Palomo, Susana Romero, Rebeca Martín (primeras de la carrera larga), Jesús Lungarán, Marco Ramos y Carlos Ramírez (primeros entre los chicos). Y han sido muchos más, todas las personas que han participado este domingo por la mañana en la VI Carrera de Mujeres y Hombres por la Igualdad.
El evento se iniciaba a las diez y media y se convirtió en toda una fiesta en familia, con muchos niños participando y corriendo por algo que ellos entienden lógico.
Palomo explicaba que había que valorar que se organicen carreras así, «porque la igualdad es muy importante». Cuando ella corre, siempre ve que hay más hombres que mujeres, «y ya es hora de que las mujeres también nos reivindiquemos un poquito». Además, una carrera así también sirve para inculcar la igualdad a los niños, todo ello en familia.
David Lungarán supo esperar su momento para ganar la carrera masculina. No se dejó llevar por la velocidad endiablada de los primeros metros y como perro viejo, tiró tras la bifurcación con los de la carrera de 1.500 metros. Correr por Toledo, advirtió, «nunca es fácil, no encuentras un plano nunca, siempre arriba y abajo, y el final es demoledor». Al final supo imponerse, pero más contento que por la victoria, se motraba por poder participar en una carrera así, que sólo había querido correr hace tres años, y en la que quiso volver a participar como buen toledano.