Ideas utópicas que sí son posibles en el Casco

J. Monroy
-
Ideas utópicas que sí son posibles en el Casco - Foto: VÁ­ctor Ballesteros

Raúl del Sol defiende en la Biblioteca aprovechar la energía del granito en verano, mientras que Alejandro Vicente pide aumentar la protección del Casco a zonas como el Circo Romano

Consulta a datos y expertos, análisis, propuesta, difusión y debate. Ese parece ser el camino emprendido por Javier Manzano y sus colaboradores en el libro Casco Histórico de Toledo. Construir la convivencia. La publicación se presentó en diciembre en gran éxito y debate en la Real Fundación Toledo, debate que se ha querido repetir en la Biblioteca de Castilla-La Mancha. En esta ocasión, la mesa de debate ha contado también con la dos de los colaboradores de la publicación, Raúl del Sol, y con la voz de los presentes. Allí se escucharon propuestas como la de utilizar la energía acumulada en el granito en verano o que se amplíe la protección patrimonial del Casco a otras zonas fuera de la muralla, como el Circo Romano y Vega Baja.
La idea, apuntó Manzano, era dar voz a los toledanos, y continuar con la propuesta constructiva del libro de poner soluciones o esperanzas a cada uno de los problemas. Fue una buena oportunidad para concretar más algunas de las ideas planteadas en la publicación.
Por ejemplo, explicó el propio autor, en lo relativo a la vivienda, hay 1.600 viviendas vacías en el Casco, de las que 900 están en perfecto estado. Con ese dato, entiende que los poderes públicos pueden trabajar: deben llegar a acuerdos con los propietarios para promover el alquiler, asegurando el cobro de las rentas o poniendo en marcha seguros para que el inmueble quede en perfecto estado.
Propuestas de no ficción. El arquitecto Raúl del Sol fue el encargado de escribir el capítulo dedicado a las Propuestas singulares para la mejora de las condiciones higrotérmicas en el Casco histórico de Toledo. Las suyas son quizás, apuntó, propuestas «de ciencia ficción». O quizás no. Pero intenta que, por lo menos, se genere un debate.
Su idea es aminorar los efectos del verano sobre el Casco, «un tema clásico». Entre las cinco que plantea en el libro y que ayer sacó para tratar de generar ese debate, es la de aprovechar toda la energía que existe dentro del granito sobre el que se asienta el Casco. También existiría la posibilidad de «poner toldos de otra forma».
Por su parte, el arqueólogo Alejandro Vicente propuso que la protección de elementos que se recoge en el Plan Especial del Casco se pueda aplicar también al otro lado de la muralla, como el Circo Romano, Vega Baja y sus entornos. A su juicio, sería oportuno aplicarlos los mismos criterios de protección a la hora de intervenir en ellos. Así ocurre en estos momentos, por ejemplo, con el cerro del Bu.
A Vicente le pareció una buena idea que, desde una perspectiva profesional, en el libro se pudieran comentar aspectos que, como vecino del Casco, le parecían importantes; sobre todo, para reivindicar el patrimonio del Casco, como elemento en torno al que giran los demás elementos en boga, como la vivienda turística.
El arqueólogo hizo un análisis y diagnóstico, para plantear alternativas y hacer un llamamiento positivo en torno al Patrimonio de Toledo. Planteó para el debate que el propio urbanismo de Toledo ya constituye un buen escenario sobre el que aprender, por lo que todas las intervenciones deben ser lo más respetuosas y que prevalezca la integración. La idea es explotar también calles y plazas, que forman parte también de la historia, que han de ser tenidas en cuenta.