Falta de espacio, principal problema del campus talaverano

Leticia G. Colao
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Los dos decanos de las facultades coinciden en la necesidad de nuevas instalaciones que ya ha comprometido Page, pues con Podología e Informática se ha ocupado incluso la anterior cafetería

Falta de espacio, principal problema del campus talaverano

La falta de espacio es lo primero que dicen los decanos de Ciencias Sociales y de la Salud cuando se les pregunta por el principal problema del campus talaverano. Es una obviedad, porque la implantación de los grados de Podología e Ingeniería Informática en los dos últimos años, ha obligado incluso a ocupar la anterior cafetería, reconvertida ahora en dos nuevas aulas.
El edificio de la Universidad regional en Talavera se inauguró con cinco titulaciones, y ahora tiene  tres más. Por ello, ya se han inciado los trabajos del proyecto ‘Aulas Abiertas’, que se integrará en el entorno arquitectónico ya existente mediante aulas directamente conectadas con el pabellón, con una estructura de pórticos de acero, paredes transparentes y una cubierta de agua que se moverá atendiendo a las necesidades.
Esto será la ampliación de las instalaciones actuales, a lo que se sumará el anuncio que el pasado miércoles realizó el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. La universidad crece en Talavera con la construcción de un nuevo edificio en el entorno del Hospital Nuestra Señora delPrado que además servirá, dijo, «para desarrollar la plenitud universitaria del Hospital».
Falta de espacio, principal problema del campus talaveranoFalta de espacio, principal problema del campus talaveranoLa ampliación de la Universidad y su extensión a otra zona de la ciudad ha sido bien acogida en la comunidad docente. «Es una necesidad imperiosa y acogemos con mucho agrado que la Junta nos apoye en esto», explica a este diario Santiago Gutiérrez Broncano, máximo responsable de la Facultad de Ciencias Sociales.
El presente curso se inició con protestas de los estudiantes ante la falta del servicio de cafetería, «fundamental no solo para los alumnos, sino también para el profesorado o el personal de administración de la Universidad», decían. Tanto es así, que llevaron a cabo diferentes protestas hasta que, tres meses después del inicio de las clases, se ubicó una prefabricada.
«Hemos tenido que cuadrar horarios, aprovechar las aulas al 100 por cien, algunas son multifuncionales, otras han servido para seminarios y los seminarios para aulas... ha sido un continuo engranaje», dice el decano, quien recuerda que los problemas «crecerán el año que viene», con un curso más de Podología e Informática.
Begoña Polonio aplaude también la promesa del nuevo edificio universitario «porque tenemos muchas ideas y proyectos de investigación».
Con las ampliaciones comprometidas, las instalaciones universitarias talaveranas y sus grados sufrirán una completa reestructuración.