Dignificado el descanso de 220 represaliados del franquismo

C.M.
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La actuación incluye el adecentamiento de las fosas comunes y la instalación de una placa de recuerdo. - Foto: David Pérez

La intervención destinada a adecentar el patio 31 del cementerio ha cumplido tanto con las necesidades técnicas como con la justa reparación a las personas asesinadas que allí yacen

El lugar se contemplaba, hace apenas cuatro meses, como un lodazal en el que quien lo transitaba no aventuraba que bajo sus pies yacían enterrados los cuerpos de 220 personas «masacradas, asesinadas y fusiladas desde el 36 al 42» no sólo durante la Guerra Civil sino también durante la represión de los años 40. Javier Mateo, representante de un partido político -Izquierda Unida- que siempre ha exigido la dignificación de estas fosas comunes existentes en el cementerio toledano visitó un patio, el 31, recién intervenido. Junto a él, hizo lo propio la concejala de Obras apreciando la importancia de una actuación «muy necesaria» en la que, «además de corregir técnicamente todas las dificultades, se ha puesto en valor el espacio».
Con un presupuesto de 50.000 euros, la obra desarrollada forma parte del anteproyecto realizado en torno a las necesidades de adecuación y mejora de todo el cementerio y se centra en el planteamiento, puesto en marcha en 2010, destinado en principio a dignificar el patio 42. Pues bien, a la sombra de esta intervención, el portavoz de Ganemos recordó que este equipo de Gobierno apenas tuvo que negociar sobre la necesidad de «acometer inversiones en estos años destinadas a la adecuación de los otros patios, el 31, el 17 y el 19». De ahí que ahora el 31, el más grande, da cuenta de las «220 personas fusiladas, de las que conocemos sus nombres y el día de enterramiento y, sobre todo, el corto viaje realizado desde la tapia de esta zona, que era donde se fusilaban habitualmente durante el franquismo». Para dignificarlo y para recordar lo allí sucedido, se ha instalado una placa que reza: «En reconocimiento de quienes fueron víctimas de la Guerra Civil española y de los que sufrieron la represión del régimen autoritario del franquismo».
Sobre la identidad de las personas que «ahora descansan en un sitio decente», Javier Mateo apuntó que en las próximas semanas estará a disposición de quien lo desee «los nombres de las víctimas y sus localizaciones vía código QR» que aportará esta información «a través de la web del Archivo Municipal».
Y puesto que algunas de las tumbas son propiedad de las familias de los represariados, explicó el edil que las que la inexistencia de identificación se debe a que «algunas familias han preferido guardar el anonimato», ante lo cual desde el Consistorio se ha respetado esta decisión. De ahí que, para los investigadores y personas que deseen conocer más sobre este triste capítulo de la historia ocurrida en Toledo, se vaya a habilitar el citado código.