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Quintero no atisba el final

Natalia Arriaga (EFE)
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El subcampeón olímpico confiesa que se va a tomar con calma la temporada, aunque reconoce que la presión siempre está presente

El deportista andaluz cumplirá 38 años el próximo mes de julio. - Foto: Daniel Pérez

Recién comenzada su pretemporada, el subcampeón olímpico y mundial de kárate, Damián Quintero, seguirá en 2022 «en activo y compitiendo», pero «con mucha más calma» que en el exigente ciclo anterior y pensando ya en un futuro «no muy lejano» en el que desea volcar su experiencia en la gestión deportiva.

Tras pasar unas vacaciones de tres semanas en Nueva York -«necesitaba desconectar»-, el español nacido en Buenos Aires (es malagueño de adopción) retomó la preparación en el CAR de Madrid con algunos cambios: el nuevo entrenador de katas es Fran Salazar (sustituye a Jesús del Moral) y se ha modificado el reglamento.

«El domingo antes del primer entrenamiento sentí ese gusanillo, los nervios de volver. También por el cambio de preparador en el CAR estaba a la expectativa de lo que iba a pasar, pero sobre todo porque tras un mes y medio de descanso, de desconexión total, me apetecía volver a ponerme bien físicamente para arrancar el año con nuevos objetivos», comentó el ganador de la medalla de plata en Tokio 2020.

«Me lo voy a tomar con mucha más calma, pero sigo en activo, sigo compitiendo y voy a ir sobre todo a por los torneos importantes, que este año son el Europeo, en mayo, y los World Games, en julio. Dependiendo del ritmo que vaya cogiendo, veré si hago alguna Premier League. Si todo va bien, en abril me gustaría hacer una antes del Europeo para volver a sentir el roce del tatami», indicó Quintero, que fue junto a Salazar campeón del mundo por equipos. Así, ve todavía a su nuevo entrenador «más como un amigo».

«Todos los cambios implican una adaptación a la metodología. Fran fue compañero, lleva tiempo dirigiendo grupos porque es el seleccionador de katas por equipos, así que tiene experiencia. Del Moral seguirá supervisando e iremos todos en la misma línea. No ha cambiado mucho el método. La continuidad está asegurada», subrayó el veterano deportista, que en julio cumplirá 38 años.

Asimismo, Damián Quintero y Sandra Sánchez, oro en Tokio, se encuentran en una situación insólita respecto a sus becas ADO. En principio, las medallas garantizan dos años de cobro de la misma cuantía; pero no saben qué pasará al dejar su deporte de ser olímpico:«A esto habría que darle una vuelta».

Sobre los Juegos, recordó la víspera de su medalla olímpica como «una de los peores» de su vida. «Estaba agobiado, nervioso, con la presión de ser considerado una medalla segura», confesó.