Vinicius encarrila la eliminatoria

SPC
-

El Real Madrid le asesta un severo golpe al Leganés gracias al liderazgo del joven brasileño, que dio una asistencia y anotó un soberbio gol al primer toque

Vinicius lidera la reacción del Real Madrid - Foto: SUSANA VERA

Vinícius, autor de un gran tanto y asistente en otro, lideró ayer la reacción del Real Madrid, que dejó prácticamente sentenciada la eliminatoria de octavos de final de la Copa del Rey ante un Leganés que perdonó en el primer acto y desapareció en el segundo (3-0), el día del debut de Brahim Díaz.
En busca de sensaciones perdidas, con la segunda unidad añadiendo frescura y una mejoría física al juego, el cuadro merengue se reencontró con la victoria en un Santiago Bernabéu que sigue mostrando su desencanto en una grada que se vacía progresivamente. Encontró nuevamente la esperanza en Vinícius y el equipo la mejoría con un despliegue físico inconmensurable de Odriozola.
Ya no hay espacio para Isco en el once ni en Copa del Rey. Su suplencia continua es llamativa. Quien sabe si fue por la necesidad de su presencia ante el Betis en Liga o simplemente porque no entra en el esquema de Solari, un 4-3-3 que es reacio a retocar para dar cabida a la magia que va desapareciendo de un jugador que se apaga.
Las esperanzas de diversión de la afición se reducen a Vinícius, de nuevo valiente en cada balón que tocó y que mostró que debe pasar un proceso de mejoría de elección en el final de las jugadas. Marcó cuando no tuvo tiempo para pensar. Suya fue la primera acción de peligro a los nueve minutos cuando Ceballos probaba la fiabilidad de un portero sin minutos como Cuéllar.
El Leganés, que dio la campanada hace un año, tenía claro a que jugar. Defensa de cinco, líneas juntas para eliminar espacios, un buen repliegue y rápido con el balón. Con poco comprobó que se hace daño a un Real Madrid inmerso en la desconfianza. Su falta de puntería le genera nerviosismo. Perdonó dos el que debe asumir el papel de goleador, Benzema, de cabezazo y disparando a las nubes una buena acción de Lucas.
La banda derecha generaba fútbol vertical con la profundidad de Odriozola y el acierto en los últimos metros de Lucas Vázquez, pero un pase entre líneas en el contragolpe de los ‘pepineros’ instalaba el miedo.
Gumbau no afinaba un centro con dos compañeros libres de marca para rematar a los que les faltó milímetros para hacerlo y Keylor Navas respondía con acierto a la falta de continuidad, decisivo en acciones a balón parado. Dos le remataron, una ajustada al palo ante la que voló para sacar una manopla firme al remate de Braithwaite.
Son esos momentos en los que cualquier rival que pisa el Bernabéu siente que tiene poder para tumbar al ‘rey de Europa’. El madridismo se desgañitaba contra el colegiado y, con el dolor reciente del penalti no señalado ante la Real, pedía uno de Rodri a Odriozola, que estaba en todas.
También para perdonar la ocasión más clara por asistir en vez de chutar con todo para marcar. Hasta que en una de esas apariciones por el área rival fue empujado y en el penalti tan demandado apareció la calidad de Ramos para poner en ventaja a los blancos al borde del descanso.
Con el marcador a favor llegó la versión más dominante del equipo de Solari en una segunda mitad impecable. El Leganés no encontró la manera de dar buena salida de balón y crear nada de peligro. Se limitó a mantener el orden e intentar que el toque madridista fuera estéril. Eran Odriozola y Vinícius los que desequilibraban y metían una marcha más.
Al brasileño solo le faltaba afinar la puntería, mejorar la definición. Tras un gran regate perdonó una clara y a la siguiente optó por asistir antes que chutar. Benzema, que huele el error del rival en cada asistencia al portero, se anticipó al pase de Bustinza a Cuéllar, se asoció con el carioca que puso el tanto en bandeja a Lucas Vázquez.
A la siguiente no tuvo tiempo para pensar en carrera y dejó un gran remate a la red. El pase, como no, de Odriozola, lo enganchó el joven brasileño en un tanto que acerca los cuartos a un Madrid que recupera confianza.