Ahige pide medios contra el terrorismo machista

J. Monroy
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Ahige pide medios contra el terrorismo machista

Hombres por la Igualdad alienta a los hombres a no permanecer pasivos ante la violencia, denunciar cuando vean algún caso de sexismo o discriminación, y apoyar a las víctimas

Hacía frío en la Vega, lo que no ha impedido que medio centenar de personas se concentraran este martes para recordar las últimas nueve mujeres y dos niñas asesinadas en septiembre por la violencia machista (un cartel individual sumaba dos hombres a la lista). A la convocatoria del Consejo Local de la Mujer de Toledo, acudieron a título individual y colectivo representantes de diversos colectivos sociales y asociaciones de vecinos, de los cuatro grupos municipales, encabezados por la edil de Igualdad, Inés Sandoval, y Podemos.
Tras hacer un repaso pormenorizado a los asesinatos de este septiembre negro, fue el portavoz de la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género en Toledo (Ahige), Javier Covarrubias quien, como hace justo dos años, tomara la palabra en nombre del Consejo. En su manifiesto, reclamó a los poderes públicos establecidos en la Constitución «legislativo, ejecutivo y judicial» para que de una vez por todas empleen más esfuerzos, trabajo y dinero para que se consiga acabar con esta lacra social que es la violencia machista y que lamentablemente en estos días va en aumento». Porque, les recordó, «una sociedad no será libre y justa mientras se sigan cometiendo estos crueles asesinatos»; no es un problema de las mujeres, «es un problema social, es un problema de Estado llamado terrorismo machista».
Covarrubias denunció que mientras que la agenda política del país está centrada en los últimos tiempos en los máster, tesis doctorales , libros plagiados o escuchas ilegales, «la ocupación de otras familias es empezar un a nueva vida sin sus madres, hermanas o hijas, porque han sido asesinadas a manos de sus parejas o exparejas».
Porque las violencias machistas, continuó el portavoz de Ahige, se transforman para seguir perpetuando la sociedad patriarcal como un aviso a las mujeres de hasta dónde pueden llegar los actos del maltratador para seguir conservando su poder. Así, «un hombre que matrata a una madre, también está maltratando a sus criaturas y a todas las personas que malvivien con él». De esa forma, convierte el hogar «en una cámara de torturas, donde los insultos, los golpes y los gritos inundan un espacio que tendría que estar pleno de amor».
Además, el asesinato de hijos como otra forma de violencia de género «es otra forma de violencia de género, es una manera cruel de hacer daño a la madre». Porque, denunció Covarrubias, hay hombres crueles que dicen a sus mujeres «no te voy a matar, pero voy a matar a lo que más quieres», para dejarla «muerta en vida».
Petición a los hombres. El manifiesto de Ahige también condenó la prostitución, la trata de seres humanos y la gestación subrogada, «fenómenos en auge que nos dicen cómo la cosificación d la mujer y la utilización de su cuerpo como una mercancía es otra forma de violencia de género, además de una manera de ejercer el poder basada en una sexualidad masculina impuesta».
Covarrubias proclamó que cada día, «en este mismo momento, millones de mujeres están siendo maltratadas. Y, antes esto, los hombres no podemos seguir permaneciendo callados, pretendiendo no tener responsabilidad moral ante las víctimas». De ahí que pidiera que «levantemos nuestra voz y lancemos a la sociedad un claro mensaje de rechazo absoluto de las raíces de la violencia, negando cualquier razón que la justifique».
El objetivo de Ahige es señalar a los violentos. Por esa razón, Covarrubias hizo un llamamiento a todos los hombres: «no miréis hacia otro lado, no sigáis tolerando en vuestro entorno ninguna situación de violencia, sexismo o discriminación para las mujeres». Tienen que denunciar todos los casos que conozcan y apoyar, sin vacilar, a las víctimas.