Sotheby's avala «la colección y el museo de Polo» en Toledo

M.G.
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Roberto Polo en el Museo de Santa Fe. - Foto: Yolanda Lancha

El coleccionista, que acaba de recibir la noticia por carta, entra en la lista de museos prestigiosos del mundo, ocho de ellos españoles. La conocida casa de subastas británica organizará pases exclusivos al museo de Toledo, guiados por Roberto Polo.

Hay cartas que se prestan a leerse una sola vez, pero otras es necesario guardarlas o incluso enmarcarlas para no perderlas de vista. Es lo que le acaba de ocurrir  al coleccionista Roberto Polo hace unos días. Era escueta, pero decía mucho. «Querido Roberto... por haber vivido varias vidas nevegando sobre los mares no descubiertos...» La prestigiosa casa de subastas Sotheby’s acaba de obsequiarle con un sello de los que nunca se borran y ha dado su aval «al museo, a la colección y al edificio», explica el artífice con una sonrisa de esas que no ven fin. «Más importante que la noticia en sí, lo que me hizo ilusión fue la razón por la que el museo entra en esta lista de museos», los exclusivos, los ‘privilegiados’, como dice la traducción literal de preferred, la palabra que acompañará a la Colección Roberto Polo en el Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Castilla-La Mancha en Toledo cuando abra sus puertas el 27 de marzo.
Con esta distinción, este nuevo complejo museístico pasa a formar parte de la escueta lista de museos nacionales en la que se ha fijado Sotheby’s desde hace tiempo. Poco más de media docena encabezados por el Prado, el museo Reina Sofía, el Thyssen-Bornemisza, el Guggemheim de Bilbao, a los que se suman también la Fundación Pilar y Joan Miró en Mallorca, el Museo Picasso de Málaga, el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, y la Fundación Antonio Tàpies, en la misma ciudad.
«Si hay una fuerza en el mundo del arte es Sotheby’s, y tenemos el aval por mí, por lo que represento, por mis elecciones, por ir siempre contra viento y marea de todas las mafias del mundo del arte». Polo también tiene trabajo por delante una vez que se abra el museo porque actuará de guía para los grupos, cada uno de treinta visitantes, que traerá a Toledo la conocida casa de subastas para que conozcan «a nombres famosos y a otros que no lo son tanto pero deberían serlo más incluso», explica el coleccionista ilusionado por esta iniciativa y por otros proyectos con Sotheby’s, ya que también grabará un capítulo televisivo sobre su trayectoria, la de un hombre afamado, crítico y ligado al mercado del arte que conoce tan bien porque llegó a poseer el 51% de las acciones de la casa de subastas.
el proyecto. A Polo no se le olvida una fecha muy especial, el 25 de julio de 2018, el día en que firmó el acuerdo con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, para ceder durante quince años, «sin contrapartida alguna», 445 obras de más de un centenar de artistas, que se expondrán en Toledo y Cuenca paulatinamente porque todas a la vez no es posible por falta de espacio. Sin embargo, la cifra se ha quedado ya corta porque el coleccionista ha incorporado una treinta de obras más a la cesión.
No se trata de una lista cerrada de artistas, ya que el museo contará con un espacio de exposiciones temporales, la primera de ellas de Werner Mannaers, aunque otros, como Jackson Pollock, también dejarán su huella durante meses en este museo, que mostrará obras del valenciano Miquel Navarro, que participará con dos montajes, de Oskar Schlemmer, Kurt Schwitters, Roberto Pietrosanti, Werner Mannaers, Delacroix, Franz Marc, Canogar, Roberto Caracciolo, Flouquet, Kandinsky, María Rosen y Henry Van de Velde, entre otros.
Polo insiste en que la intención es dejar su legado en Toledo y donar las obras en un futuro, pero primero es necesario que pase el tiempo para comprobar cómo se tratan desde el punto de vista administrativo. Si bien, considera que el proyecto cuajará sin fisuras en Toledo porque la ciudad contará «con el segundo museo de arte moderno y contemporáneo más importante de España» y tendrá proyección internacional.
Además, entiende que de alguna manera Toledo se acerca también a la capital del país en el plano artístico. «El paseo del arte de Madrid, formado por un triángulo con el Reina Sofía, el Thyssen y el Prado, no acaba en Madrid porque ahora se prolonga hasta Toledo. Y como suele decir el coleccionista a menudo:«He venido a cantar otra canción porque el museo en Toledo aporta otro tipo de arte que sí  está en todas las grandes pinacotecas internacionales». Sin embargo, lo curioso es que este proyecto cuesta «lo que se gasta en una sola exposición temporal el Prado o el Reina Sofía».
el montaje. El convento de Santa Fe tiene mucho trajín estos días. Se trabaja a contra reloj para llegar a tiempo a la inauguración y Polo supervisa los cambios a menudo con un meticulosidad maniática. Él mismo reconoce su perfeccionismo cuando sale la ocasión. «Me preocupa que  las salas puedan terminar con un efecto arlequín por la combinación del berenjena y el blanco en los espacios», apunta el galerista al inicio de la visita que ofreció a La Tribuna el lunes.
Enseguida, Rafael Sierra, el director artístico y encargado del proyecto en sí, y el arquitecto Juan Pablo Rodríguez, autor de la reconversión del convento de Santa Fe en el Centro de Arte Moderno y Contemporáneo de Castilla-La Mancha, tranquilizan esa indomable inquietud de un hombre que necesita el arte que no se puede imaginar él solo.