La Real Fundación insta a «cubrir el yacimiento en un plazo inmediato»

C.M.
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La redacción de un nuevo POM debe ser aprovechado, según la institución, para «modificar de forma urgente la ficha del Plan de Ordenación que sigue contemplando la construcción de viviendas»

La Real Fundación insta a «cubrir el yacimiento en un plazo inmediato» - Foto: Javier Pozo

La necesidad -ahora parece que consensuada-, de resolver con cierta premura una de las mayores cicatrices de la ciudad ha generado numerosas reacciones en torno a un proyecto que, a pesar de los pesares, sigue levantando alguna que otra ampolla. Por ello, y puesto que lo sangrante de la situación se une a las ‘esperanzas’  surgidas en torno a la redacción de un nuevo Plan de Ordenación Municipal, la Real Fundación insiste en la importancia de elaborar «una planificación de esta zona acorde con sus valores históricos, paisajísticos y urbanos».
Bajo esa premisa, y reiterando la necesidad de desarrollar «un Plan Director de la Vega Baja que favorezca la integración de este espacio con el resto de la ciudad, conectando a la vez los distintos barrios con el río Tajo», desde la institución se solicita que, mientras se ponen en marcha las medidas a adoptar, «en el plazo inmediato y sin el requerimiento de grandes partidas presupuestarias, hay que cubrir el yacimiento para protegerlo y tratarlo en superficie como zona verde».
Actuación que debería ser complementada «con paseos que permitan la fácil comunicación de los distintos barrios de la zona entre si y faciliten el acceso al río». De esta manera, aseguran, «este espacio de Vega Baja, hoy abandonado y en creciente deterioro», se convertiría fácilmente «en un parque que serviría de pulmón verde tanto para los barrios adyacentes como para la ciudad».
Y como ya han denunciado en numerosas ocasiones, desde la Real Fundación apuntan que «sigue siendo preocupante y muy urgente modificar la ficha del POM que sigue contemplando la construcción de viviendas». Por supuesto, dotando al lugar de una «protección legal integral» jurídicamente recogida en el conjunto histórico-artístico de Toledo declarado en 1940. Porque, aclaran, esta categoría legal «es la que mejor articula la relación de este espacio histórico con la ciudad amurallada». Por no relatar las «ventajas y la agilidad administrativa que aportaría a su futura gestión».
En este punto, y aconsejando «el carácter de reversible de todo cuanto se haga en esta zona para no hipotecar su futuro», la entidades insta a «delimitar» el espacio Vega Baja «de forma que abarque la totalidad del territorio que conforma la unidad histórica», porque «sólo partiendo de una visión de conjunto y de un tratamiento integral del mismo que tenga en cuenta sus valores patrimoniales, se podrá planificar correctamente la zona y facilitar el desarrollo urbano de un territorio tan complejo y fraccionado en la actualidad». No olvida, la Real Fundación, recordar que» el Circo romano, principal monumento y origen de toda la zona desde el punto de vista histórico, es un ejemplo de fragmentación que deberá ser recuperado en su totalidad», sobre todo, añade, «el corte que supone la Avenida de Carlos III».