1.000 personas contra el derribo de la casa de agricultura

I.G.Villota
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1.000 personas contra el derribo de la casa de agricultura

Se concentraron frente al edificio, que el Consistorio ha cerrado cambiando la cerradura e impidiéndoles el paso, pese a que ellos lo levantaron en los 80 y llevan 40 años pagando sus impuestos, subrayan

La respuesta fue multitudinaria dado que el municipio tiene una honda tradición agricultora y ganadera pese a que actualmente no es su principal fuente de ingresos. En torno a un millar de personas se concentraron en Sonseca para protestar contra el anunciado derribo de la casa de los agricultores de la localidad. Bajo el lema ‘Ayúdanos a evitar el derribo de nuestra casa’, los agricultores y ganaderos convocaron una concentración frente al edificio, situado en la calle del Cristo, para manifestar su rechazo al cierre del inmueble, efectuado por el Ayuntamiento de Sonseca y previo a la demolición del mismo.
El portavoz del colectivo, Carlos Sánchez, cifró en unas mil personas los asistentes a la protesta y explicó que están a la espera de que el juzgado contencioso-administrativo se pronuncie, tras pedir medidas cautelares para paralizar un derribo que consideran perjudicará notablemente al sector en el municipio, aseguran.
Los agricultores se encontraron el pasado 10 de enero con la desagradable sorpresa, explicaron a La Tribuna, de que el Consistorio sonsecano había cerrado a cal y canto la casa, cambiando la cerradura. Todo ello pese a que, indica su portavoz, el edificio está cedidio al colectivo desde los años 80 por un acuerdo de Pleno municipal.
Fue entonces, tras la cesión como casa de los agricultores, cuando realizaron las obras para levantar el local y desde entonces, más de 40 años, ellos se han encargado de pagar el IBI y el resto de impuestos, además de los suministros.
Ahora, denuncian, el Ayuntamiento ha decidido de manera «unilateral» el cierre y posterior derribo, sin dar explicaciones de los motivos que les llevan a tomar tal decisión, denuncia Sánchez.
Los agricultores tienen noticias, aunque no por vía oficial ni directa, de que la intención municipal es demoler la construcción y recuperar el terreno cedido, de unos 180 metros cuadrados, para ampliar la plaza contigua, dedicada a Miguel Artola.
Se quejan de que sea a costa de acabar con un edificio que presta servicio a varias asociaciones de agricultores y ganaderos de la localidad. En concreto la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) ofrece sus servicios allí todos los jueves.
En las instalaciones también se reúnen otros colectivos del sector como la Asociación de Defensa Sanitaria del Ganado Porcino, la Cooperativa de patatas y aceite, la cooperativa de vino ‘Nuestra Señora de los Remedios’, la asociación de cazadores y la asociación de propietarios de la caza.
Pero los agricultores van más allá y apelan también a los sentimental. «Nuestros padres y abuelos lucharon para tener un sitio donde reunirse, unas oficinas donde trabajar juntos, que aún hoy no se utilizan y dan servicio, cedidas por el Ayuntamiento con un acuerdo de un Pleno, y es un golpe muy gordo que se lo quieran cargar todo», censura Roberto Sánchez, hijo y nieto de agricultores y asistente a la protesta.
El colectivo también ha emprendido una recogida de firmas para apoyar su causa, que recibió ayer un «apoyo masivo» por parte del municipio y de los asistentes a la protesta.

1.000 personas contra el derribo de la casa de agricultura
1.000 personas contra el derribo de la casa de agricultura