Destrozan varias aulas y el comedor del colegio de Argés

Redacción
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Los vándalos han vaciado todos los extintores por las aulas dejándolas inutilizadas ayer. - Foto: Yolanda Redondo

Los actos vandálicos se han producido durante el fin de semana sin que se conozca concretamente el día ni los autores. Se han llevado casi 50 ordenadores de los estudiantes

Los alumnos del Colegio Público Tirso de Molina de Argés iniciaron ayer la semana lectiva con algunos cambios imprevistos debido a los tremendos daños que un grupo de vándalos ha causado durante el fin de semana en las instalaciones de este edificio.
Explicaba indignada la directora del centro escolar, María Víctoria Sánchez Muriel, que «al entrar esta mañana nos hemos encontrado con una escena dantesca» y relativa una larga lista de destrozos que han obligado a los profesores a empezar la jornada lectiva limpiando y retirando todos los elementos peligrosos para los escolares mientras han improvisado estancias en la biblioteca o en el aula de psicomotricidad infantil para poder dar clase a los alumnos cuyas aulas han quedado inutilizadas. «Gracias a la colaboración de los compañeros hemos podido mitigar la impresión de los escolares al entrar al centro e intentar desarrollar la jornada lectiva de la forma más normalizada posible dentro de las circunstancias», indicaba la directora.
La encargada del servicio de matinal de este colegio, el más antiguo de Argés y que cuenta con tres edificios, fue la que se encontró el colegio destrozado. «Me llamó y desde las 7,30 de la mañana estamos intentando limpiar todo lo que podemos».
Pero la limpieza, en la que también han colaborado trabajadores municipales, apunta agradecida la directora, no será suficiente para restablecer la normalidad puesto que los vándalos se han cebado, y con evidente brutalidad, con puertas, ventanas, extintores,.... de varias aulas del edificio principal. «En el edificio principal han vaciado los extintores contra las puertas que también han sido golpeadas brutalmente y que se han hinchado fruto del vaciado de los extintores, han roto cristales y robado los ordenadores de los estudiantes», relata impotente la directora.
Pero no se quedaron en este edifico los vándalos porque tuvieron tiempo de ir hasta un segundo edificio en el que está el comedor donde también provocaron importantes estragos. Daños no solo al mobiliario, «han destrozado las batidoras y han reventado puertas», sino también en los alimentos porque «han sacado de las cámaras la carne, la fruta, los zumos...» de modo que estos alimentos se han perdido. Es más, se han llevado y arrancado parte de los cuerpos de muñecos que los menores tenían en el comedor y que en la jornada de ayer se mostraban «muy tristes». Unos actos que ponen de manifiesto que estos hechos se han cometido con el único fin de causar perjuicios al colegio, «vandalismo en su estado puro» que como lo define la RAE es el espíritu de destrucción que no respeta cosa alguna.
El colegio público Tirso de Molina tiene lamentablemente un histórico de actos vandálicos y robos que la comunidad educativa esperaba romper este año. «Desgraciadamente esto no es nuevo para nosotros porque cada año sufrimos uno o dos robos, tenemos una historia árida en este sentido», se lamentaba la directora que añadía que «este año estábamos pensando que habíamos acabado con esta racha, pero mira».
El centro solo cuenta con un sistema de alarma en el aula de ordenadores que se lleva la partida presupuestaria para seguridad que otorgan a este centro. En este sentido, indica la directora que quizá sería necesario que Educación y Ayuntamiento se pusieran de acuerdo para intentar financiar algún otro sistema de seguridad que evite este tipo de actos vandálicos y los daños que finalmente suponen un gasto de dinero.
El director provincial de Educación, José Manuel Almeida, lamentaba profundamente estos hechos porque, «como me han comentado desde la dirección del centro no es lo malo lo que roban si no los destrozos que provocan», y recordaba que el mantenimiento de los centros escolares es una competencia municipal. No obstante, ante circunstancias especiales como este caso, reconocía Almedia que «trabajaremos en comunicación con el Ayuntamiento para las labores de reparación».
En cuanto a intensificar las medidas de seguridad en el colegio, insistía Almeida en la responsabilidad municipal sobre el mantenimiento de los centros aunque no descartaba   conversaciones con el Consistorio para buscar una solución a esta problemática.