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El Talavera conquista el Reino de León en un cuarto de hora

Miguel González (ADG)
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Los goles de Rodrigo y de Dani Pichín en los primeros 15 minutos pusieron el partido de cara a los blanquiazules en el feudo de la Cultural

Pablo Monroy y Vicente en una jugada de este partido. - Foto: Cultural y Deportiva Leonesa

Cultural Leonesa: Edu Frías; Riki, Galas (Cerrajería, min. 77), Jorge Moreno, Julen Castañeda; Rovirola, Gaztañaga (Álvaro Juan, min. 61); Aarón, Alberto Solís (Ketu, min. 67); Obolskii y Ander Vitoria (Pedro Empis, min. 61).

Talavera: Edu; Choco, Bourdal, Nicho (Javi Domínguez, min. 60), Góngora (Juanma, min. 88); Vicente, Ceberio; Pablo Monroy (Toño Calvo, min. 71), Dani Pichín (Edmilson, min. 71); Borja Díaz (Víctor Ruíz, min. 88) y Rodrigo.

Árbitro: Ruíz Álvarez (Comité asturiano). Amonestó a los locales a Obolskii, Gaztañaga y a los visitantes Toño Calvo, Bourdal y Edu.

El Talavera conquista el Reino de León en un cuarto de horaEl Talavera conquista el Reino de León en un cuarto de hora - Foto: CF Talavera

Goles: 1-0 Rodrigo (min. 9). 0-2 Dani Pichín (min. 15). 1-2 Aarón (min. 83).

Reino de León. 3.302 espectadores.

 

El Talavera aprovechó su viaje a tierras leonesas para cosechar una victoria, la primera a domicilio, con mucho valor ante una Cultural Leonesa que, como viene siendo costumbre esta temporada, mostró dos caras bien diferentes. El  triunfante Víctor Cea vivió una noche especial en la que regresó, al igual que cinco de sus futbolistas, a la que fue su casa. Y es que, ni siquiera la baja de Adighibe, fue obstáculo para romper la fama de equipo frágil a domicilio de un plantel que, pese a ir de más a menos, mostró solvencia en todo momento.

El choque se puso de cara para los intereses talaveranos ya en los primeros compases de la noche. Entendió rápido el cuadro visitante que la victoria pasaba por dificultar la salida de balón de una zaga con muchos problemas en esa faceta del juego. A ese buen trabajo, se unió la habilidad de Rodrigo para driblar y soltar un latigazo durísimo que se coló por el poste defendido por Edu Frías.  Poco tardó el ataque del equipo de Víctor Cea en dejar el choque visto para sentencia. Lo hizo al cuarto de hora Dani Pichín con una contra de manual guiada por Ceberio en la que el madrileño rompió por el perfil izquierdo para mandar la pelota mansa, con mucho tacto en el golpeo, lejos del alcance del guardameta culturalista. El resultado momentáneo hizo estallar los pitos en una parroquia que ha sufrido con un inicio de curso demasiado errático por parte de los suyos.

Tuvo la ocasión de acortar distancias Aarón con un remate potente tras una combinación en la frontal. El disparo del canterano leonés fue despejado por un Edu que se mantuvo inédito hasta surcar el ecuador de la primera mitad. El susto despertó al medio del campo del cuadro cerámico, que se adueñó del balón y escenificó un rondo monumental en la parcela ancha hasta el paso por vestuarios. Una coreografía perfectamente ejecutada solo interrumpida por el error defensivo que originó el penalti de Góngora sobre Obolskii. Una pena máxima cuyo lanzamiento seco y raso de Ander Vitoria adivinó Edu para seguir hilvanando una actuación de muchos quilates. Hubo aún tiempo para vivir una ocasión en cada área. Primero Julen Castañeda ejerció de central en el área rival rematando muy desviado con todo a favor. Acto seguido, Ceberio probó fortuna con un trallazo que desbarató Edu Frías junto al palo izquierdo de la portería.

La reanudación del envite mostró la versión más agresiva de una Leonesa que jugó a la expectativa durante muchos minutos. Ya desde el comienzo lo intentó Aarón con una acción individual que no llegó a buen puerto. También probó fortuna Alberto Solís con una volea a la que imprimió mucha potencia y poca dirección.

Con el Talavera más preocupado de mirar por el retrovisor que de pisar el acelerador, siguió trabajando el equipo de Ramón González para conseguir un premio basado en la perseverancia más que en el buen juego. Y es que los futbolistas locales pusieron cerco sobre una zaga que se defendió con orden y mucha eficacia. Ni siquiera el tanto del rival llegó motivado por un error visitante. Lo logró, como siempre, Aarón demostrando su oportunismo para cabecear un saque de falta procedente del ángulo izquierdo del área.  Un susto del que se recuperó con aplomo el once de Víctor Cea para amarrar una victoria de las que tiene valor especial.