'La morena' de las Covachuelas busca cofrades

M.G
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La procesión de la Virgen de los Desamparados ha estado a punto de suspenderse. La avanzada edad de los cofrades motivó que a última hora se decidiera sacar la talla únicamente por los alrededores. Sin embargo, en el último momento salío adelante

'La morena' de las Covachuelas busca cofrades - Foto: Yolanda Redondo

Más de diez años recorriendo la Antequeruela y las Covachuelas y esta tarde la Virgen de los Desamparados casi se queda en casa. Los miembros de la cofradía y muchos de los vecinos tienen bien apuntada en la agenda esta fecha todos los años, pero cada vez resulta más costoso sacar a hombros a la talla por la edad de los costaleros.
Todo transcurría con normalidad, aunque hubo unos minutos de tensión. Primero se celebró la misa en la Iglesia de Santiago del Arrabal y se abrieron las puertas laterales para dar inicio a la procesión. La talla de esta Virgen ‘morena’ salió sin problemas, aunque algo titubeante  por el peso que soportaban los porteadores. Los miembros de la cofradía comenzaron a hablar y a moverse de un lado a otro y en principio se podía adivinar que se trataba de un problema de organización, pero la historia fue a más y se acordó que únicamente se procesionaría unos metros, justo hasta la entrada del túnel porque los costaleros no iban a aguantar tres cuartos de hora de itinerario.
Los miembros de la cofradía lamentaron la situación, pero consideraron que era la mejor elección. Si bien, una señora de mediana edad se ofreció a cargar con la talla si era necesario y al final encontraron a algún joven dispuesto a continuar con la procesión con normalidad. Sin embargo, el cambio de planes soprendió también a la Policía Local, que ya había desmontado el dispositivo al escuchar que el cortejo no tenía intención de continuar.
La procesión va perdiendo fuelle a pesar de la ilusión y las ganas de sus cofrades. Los Desamparados lanzan un mensaje para conseguir nuevos miembros para que una procesión con tanta tradición no desaparezca del calendario. No quieren que vuelva a repetirse la historia, ya que la Virgen sale a hombros desde 2008 después de años resguardada en la iglesia tras un intenso parón por la edad de los cofrades y los problemas para sacar la talla tras su restauración.
Está claro que no se trata de una procesión de largo recorrido ni congrega a tantas personas como otras procesiones de Semana Santa sin ir más lejos, pero la Virgen de los Desamparados mantiene un público muy fiel, que se acuerda siempre de esta cita del mes de junio e intenta no perdérsela.
La procesión tiene todos los ingredientes para disfrutarla. La salida de la Iglesia con el Himno Nacional llama la atención y provoca que numerosos ciudadanos se paren a contemplar la imagen. Sin embargo, el momento más delicado y llamativo llega poco después, cuando los porteadores se agachan y la talla prácticamente roza el suelo para entrar por el túnel. Todos los años es necesario desmontar el arco que rodeaa la Virgen para evitar complicaciones.
La talla incluye una histórica corona de oro y esmeraldas que consiguió recuperarse tras la Guerra Civil. Los daños causados a su ermita, en Gerardo Lobo, alcanzaron a la imagen original, de la que únicamente quedó la corona y el Niño Jesús.
La procesión mira al futuro con incertidumbre a pesar de que arropan a la Virgen casi 200 cofrades, pero lejos han quedado los tiempos en los que había prácticamente 3.000.