TASH vuelve a perder en los tribunales y es multado por «temeridad» de recurso

F. J. R.
-

El Tribunal Administrativo Central considera que emplea «idénticos argumentos» para frenar la licitación que en otro recurso ya desestimado

El Sescam y la UTE ‘Obrascon, Acciona y Desarrollo de Concesiones Viarias (ACS y Dragados)’ pueden ya firmar el contrato de conservación, explotación y conservación del Hospital del Polígono. - Foto: Yolanda Lancha

El proceso de adjudicación de las obras del Hospital General Universitario de Toledo vuelve a reiniciarse. El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales, dependiente del Ministerio de Hacienda, ha desestimado el recurso interpuesto por el Taller de Arquitectura Sánchez Horneros (TASH) a finales del pasado mes de febrero, levanta la suspensión del procedimiento de licitación decretada de forma cautelar e impone una multa de mil euros al denunciante al considerar que «ha efectuado la interposición del recurso con temeridad».
Una resolución redonda para los intereses del Sescam, que vuelve así a recuperar el control de una de las mayores adjudicaciones del Gobierno regional y que se apunta un nuevo triunfo en los tribunales ante el TASH, que ha visto como desestiman su segundo recurso consecutivo en menos de cinco meses.
De esta forma, ya hay vía libre para que, cuando ambas partes quieran, se produzca la firma de la adjudicación definitiva del contrato entre la Junta y la Unión Temporal de Empresas (UTE) ‘Obrascon, Acciona y Desarrollo de Concesiones Viarias (ACS y Dragados)’, que se encargará de la construcción, conservación y explotación del futuro complejo hospitalario de cara a los próximos 30 años por un importe de 1.855 euros, lo que supone un ahorro de 92 millones a las arcas públicas respecto al precio máximo por el que salió a licitación (1.947 millones de euros).
 La resolución del Tribunal Administrativo sí que ha considerado el «interés legítimo» del TASH en el proceso de adjudicación al ser el contratista del servicio de dirección facultativa de las obras del anterior proyecto del hospital, pero no así su pretensión de prolongar la suspensión. Y es que, el Tribunal señala que el artículo al que hace referencia el Taller de Arquitectura para mantener bloqueada la adjudicación por la vía contencioso-administrativa «no es de aplicación en el ámbito del recurso especial en materia de contratación». Por ello, se levanta la suspensión del acto de adjudicación, así como las restantes medidas cautelares que se hubieran acordado.
Además, entrando ya en los fundamentos del recurso del TASH, el Tribunal recuerda que éstos aducen como único argumento que la resolución del contrato de consultoría y asistencia de la Dirección Facultativa de Obras no se ajustó a derecho y, por tanto, desde el TASH aseguraban que no se podía convocar un nuevo procedimiento de contratación.
Al ser la existencia de un contrato anterior con el mismo objeto del licitado una situación previa al procedimiento de adjudicación del nuevo proyecto, el Tribunal Administrativo Central afirma que «no puede entrar a conocer al impugnarse los actos de licitación del nuevo contrato», porque, de ser así, esa cuestión «excedería de la competencia de este Tribunal».
Pero va mucho más allá. Y es que afirma que «en el presenta caso no existe, como pretende el recurrente, contrato vigente», ya que asegura que «el contrato del que era adjudicatario (TASH) fue resuelto, resolución que mantiene sus efectos», en tanto el órgano jurisdiccional que está en conocimiento de esa demanda no declare su invalidez y dicte sentencia.
De esta forma, la resolución del Administrativo Central no duda en catalogar como «del todo improcedente» por su parte entrar a valorar esa cuestión, tal y como pretende el recurrente (TASH).
Por último, y toda vez que el Tribunal Administrativo está en potestad de hacerlo, decide imponer al Taller de Arquitectura Sánchez Horneros una multa por «indudable temeridad» en la interposición de su recurso, «pues éste se basa en idénticos argumentos que el anteriormente desestimado por este Tribunal». Por ello, cifra la multa en 1.000 euros y cierra una resolución que es definitiva en la vía administrativa, pero ante la que se puede recurrir en la Sala de los Contencioso administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.
Tal y como han evolucionado los acontecimientos, estará al caer un nuevo recurso por parte del Taller de Arquitectura Sánchez Horneros, pero será la Justicia quien de nuevo tenga la última palabra sobre un proyecto que, pese a los escollos, sigue adelante.