Cabañero hace autocrítica con la despoblación

J.A.J
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El presidente de la Diputación de Albacete lamenta que su institución tenga todos sus centros de trabajo en la capital, en lugar de repartirlos por la provincia. También avisa que la despoblación afecta a provincias que conservan su población total.

Cabañero hace autocrítica con la despoblación - Foto: CARMEN TOLDOS

La autocrítica es algo que suele exigirse a los demás pero no aplicarse a uno mismo. Por ello, cabe destacar el espíritu no sólo crítico, sino autocrítico, con que examinó el fenómeno de la despoblación el presidente de la Diputación Provincial de Albacete, Santiago Cabañero, durante su comparecencia este martes ante la Comisión de Estudio de las Cortes de Castilla-La Mancha que aborda este fenómeno.
A la hora de reprochar que las oportunidades de prosperar se vayan concentrando en grandes poblaciones en detrimento de las pequeñas, Cabañero hizo un alarde de autocrítica poniendo de ejemplo, pero en negativo, a la institución que preside. El presidente de la Diputación de Albacete lamentó que la entidad provincial tenga todos sus centros de trabajo en la capital, en lugar de repartirlos por la provincia. Así, señaló el contrasentido de que un operario de obras de su Diputación deba fichar a primera de la mañana en Albacete para luego hacer un largo desplazamiento hacia su trabajo efectivo en Nerpio.


La provincia no puede ser medida de despoblación.

Cabañero criticó también el hecho de que el fenómeno del despoblamiento se examine con la lupa puesta en la demarcación provincial. Así, consideró reduccionista que, a la hora de mostrar ejemplos de la despoblación siempre se cite a provincias como Soria, Teruel o, en el ámbito castellano-manchego, Cuenca, cuando vastas extensiones de otras provincias también sufren el fenómeno pese a que su población total no tenga graves oscilaciones. El presidente albaceteño situó a su provincia en este segundo escalón, recordando que la gran mayoría de sus habitantes viven en la capital o en las grandes cabeceras comarcales como Hellín, Almansa o Villarrobledo. «Albacete tiene un problema de despoblación, y es grave», concluyó, pidiendo que la afectación del problema sea examinada municipio a municipio o, en su defecto, comarcas, para identificar correctamente las zonas afectadas.
El presidente de la institución provincial también se mostró partidario de las rebajas fiscales para apoyar a las zonas en riesgo de regresión demográfico. Pero pidió que estas bonificaciones se destinen estrictamente a proyectos que puedan generar riqueza y empleo en estos territorios, no a los habitantes. Advirtió que las rebajas fiscales a personas pueden provocar situaciones de «fraude», con la picaresca de personas que se empadronan en un pequeño pueblo para pagar menos impuestos aunque desarrollen la mayor parte de su vida y trabajo en una gran población.