Manolo García: único entre un millón

J.M.
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Manolo García: único entre un millón - Foto: Yolanda Redondo

El cantante Manolo García abarrotó el Palacio de Congresos en un recital de tres horas que desgranó canciones recientes y guiños a 'El último de la fila'

Los artistas eligen muy frecuentemente cambiar cara al público de nombre o apellido para ganar en distinción. Un desgajamiento que contribuya a que los espectadores identifiquen de una al músico o actor. Salvo excepciones. Casi 600.000 españoles comparten el nombre Manuel. Y cerca de un millón y medio el apellido García. Más común imposible llamarse Manuel García. Y a uno se le viene a la cabeza un españolito de a pie con quien compartir una cerveza en el bar de parroquianos. Pero mencionar el grupo nominal Manolo García ilumina inmediatamente la cara a miles de personas que se han criado y madurado al son de la evolución de un buen tipo.
Ya sea con ‘Los burros’, ‘Los rápidos’, ‘El último de la fila’ o, simplemente, Manolo García, ha brincado de décadas con un prestigio cada vez más brillante. El viernes, con un Palacio de Congresos abarrotado, tiró de currículum con tres horas de concierto sin tregua.
Un violín interrumpió la impaciencia del público, que se había arrellanado en el asiento con la confianza de quienes llevan una vida al compás del mismo artista. La música descendió por las escaleras entre el público; mientras, en el escenario, se adivinaba la silueta de Manolo García con una especie de almirez que golpeaba pausadamente. «Estoy convocando a los espíritus de la tecnología para que me dejen en paz», bromeó el cantante para meter al público en vereda.
El veterano cantante desgranó el viernes durante tres horas un repertorio de canciones coreadas por el público, como ‘Del bosque de tu alegría’. Esta primera canción fue seguida de la pletórica ‘Exprimir la vida’, uno de los éxitos más recientes del artista, que acompañó a sus siete músicos con elementos de percusión.
«Huyo del hastío de la vida, del gris de la vida», confesó a los espectadores en un breve receso antes de interpretar ‘Sólo amar’. Más adelante, se mezclaron temas del ‘Ultimo de la fila’ como ‘Yo no danzo al son de los tambores’ y canciones recientes muy aplaudidas como ‘Sombra de la sombra de tu sombrero’.
Hacia la mitad del recital en el Palacio de Congresos, Manolo García desveló la dedicatoria de este concierto: a los agricultores, ganaderos, pastores y gente del campo de la provincia. En definitiva, a todos los Manolos García.