Fedeto pide una salida progresiva de los ERTE

ADM / TOLEDO
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El secretario de la Federación Empresarial, lamenta que la autoridad laboral no se pronuncie y que el Gobierno insista en una tutela que raya en la «disciplina limitativa de derechos»

Fedeto pide una salida progresiva de los ERTE - Foto: Yolanda Lancha

Los empresarios llevan toda la semana reclamando al Gobierno que aclare si la posibilidad de reabrir los negocios en los territorios que así lo permitan -como Toledo, tras su paso el lunes a la Fase 1 de la desescalada-, implicará tener que rescatar a los trabajadores de los ERTE en la misma medida. «Hay una gran indefinición», según el secretario general de la Federación Empresarial Toledana (Fedeto), Manuel Madruga, quien lamenta que ningún representante de la autoridad laboral se haya pronunciado para aclarar las cosas al sector. 
«Pensábamos que esto se habría producido el mismo lunes, pero no fue así; tampoco el martes», ni ayer, cuando el empresario manifestó por videoconferencia que de tener que rescatar a los trabajadores en el mismo porcentaje que el Gobierno permite abrir a determinados negocios -«cuando un establecimiento hostelero, por ejemplo, tiene unos gastos fijos de los cuales no hay porcentaje que valga, porque siempre los hay que pagar al cien por cien»-, muchos de los casos que hoy son ERTE «se convertirán en ERE en junio, porque el negocio no da, y hay que empezar a asumir que muchas empresas no podrán recuperar el cien por cien de su plantilla».
Los ERTE, opina el secretario general de Fedeto, «han sido la única medida de ayuda efectiva de este Gobierno, ya que con ellos se suprimía la parte que el empresario tiene que cotizar a la Seguridad Social». Por el contrario, «las prestaciones por cese de actividad se han cobrado muchas veces tarde, mal y, en ocasiones, nunca, teniendo que adelantar los trabajadores autónomos sus cupones de marzo, abril y a veces hasta mayo». Con respecto al acceso de los empresarios a las ayudas del ICO, «el Gobierno ha cometido el mismo fallo que en la crisis anterior, y es que solo han podido beneficiarse aquellos con una cartilla de solvencia estupenda, mientras que las pequeñas empresas prácticamente no han recibido los microcréditos que esperaban, entre 5.000 y 25.000 euros». 
Manuel Madruga critica la «tutela» que el Gobierno pretende ejercer sobre los empresarios y los consumidores, «cuando en realidad tendría que confiar en su responsabilidad: todos queremos que acabe la pandemia y no somos niños pequeños, así que adoptamos todas las medidas sanitarias que se pueden adoptar para acceder a los locales de forma segura». Parte del problema está, según el secretario de Fedeto, en tomar como la norma «la actitud irresponsable de solo una pequeña parte, pero eso no debería dar pie a que se mantenga un estado de alarma, confinamiento y, si me apuran, incluso de disciplina social limitativa de derechos».
La situación de las empresas toledanas no pinta nada bien, tal como señalaba hace algunos días la presidenta de la Cámara de Comercio y responsable de la Federación Regional de Asociaciones de Empresarios de Automoción de Castilla-La Mancha, María de los Ángeles Martínez, quien informaba de la caída de las matriculaciones de vehículos y de la esperanza en cerrar el año 2020 con apenas un tercio de la facturación del año anterior.  «No es que vayan a desplomarse los beneficios; es que la mayoría de las empresas se encuentran en un estado de subsistencia -algunas de ellas, relacionadas con el turismo, sin facturar desde el mes de febrero-, esforzándose, sencillamente, por no cerrar». De seguir por estos derroteros, finalizó el secretario de Fedeto, «nos vamos al traste: rozamos la depresión económica y eso no solamente depende del tiempo que dure la pandemia, sino de que el Gobierno adopte o no las medidas adecuadas».
Primeros días en Fase 1. Con respecto a la situación en Toledo durante los primeros días de la Fase 1 de la desescalada, según Manuel Madruga, «está siendo muy desigual». Incluso dentro de la misma ciudad, ya que «los hoteles no han abierto para nada», lo mismo que las terrazas del Casco, mientras que «las que están situadas en los otros barrios sí lo han hecho más». Con respecto al resto de comercios, «aunque han abierto en mayor proporción que los establecimientos hosteleros, su apertura también ha sido irregular, sin que podamos decir que haya habido una apertura masiva».