«La mujer ha estado en la agricultura pero invisible»

Lola Morán Fdez.
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Conchi Calvo Ballestero es agricultora y ganadera, además de presidenta de una cooperativa de ganaderos de ovino. Algo que pone como ejemplo para demostrar que si bien la mujera antes "no era visible" en el sector, ha ido ganando posiciones

«La mujer ha estado en la agricultura pero invisible» Foto: Manu Reino

El sector primario ha estado durante toda la pandemia al pie del cañón para abastecer de alimentos a toda la población. Una de las personas que ha contribuido a que las despensas y neveras no se quedaran vacías ha sido la velaína Conchi Calvo Ballestero, que se dedica a la agricultura y ganadería junto a su marido. Con él se inició en el sector primario, en concreto, con el cultivo de sandías, melones y hortalizas en Velada, productos que ahora vende en la tienda ‘Las delicias del Casar’, en El Casar de Talavera, donde ha sumado otros como quesos, embutidos y dulces, la mayoría artesanos de productores de la zona.
Tras haber sido administrativa, Calvo se sumó a este sector esencial del que formaba ya parte su marido y reconoce que este último año se ha vivido «con bastante trabajo». De un lado, en su faceta de agricultora y ganadera, y de otro, en la tienda de alimentación, donde «no hemos parado nada».
Si bien en el campo no había miedo de contagios, en la tienda «tenías que estar en contacto con las personas y al principio no había tanto uso del gel ni las mascarillas», y se vivió todo «con mucha precaución».
Calvo recuerda que, en esos momentos iniciales, se incrementó la actividad porque la población prefería ir a comercios pequeños que a grandes superficies. Sostiene que la gente «reconoce mucho que el sector primario ha estado al pie del cañón», aunque lamenta que sea «de palabra» y lamenta que clientes que han estado yendo meses a su tienda, «en cuanto abrieron los supermercados el 95 por ciento se ha ido otra vez a seguir con su rutina».
Precisa que si bien «las mujeres han estado siempre en la agricultura y ganadería» junto a su marido o hijos, «no eran visibles». Ahora, añade, «van siendo más visibles y vamos cogiendo más poder». Como ejemplo, señala que ella es presidenta de SAT APOCOT, una cooperativa de ganaderos de ovino de la comarca de Talavera y Oropesa.
«Seguramente la mujer trabajaba en el campo más de lo que yo pueda trabajar ahora, pero siempre se veía al hombre», insiste, aunque ya «se va viendo a la mujer más que antes sobre un tractor y ordeñando al ganado» . Sin embargo, reconoce que la igualdad de la mujer no está aún «bien afianzada», y en el sector se sigue reivindicando igualdad a la hora de reconocer  los derechos adquiridos de la PAC.