El Miradero

Francisco Javier Díaz Revorio


Dilemas

26/03/2020

Dilemas
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francisco javier díaz revorio
«Ya se empiezan a dar supuestos en los que no parece posible ofrecer la atención necesaria a todos los pacientes»
En esta crisis sanitaria hay muchos héroes, pero sin duda los profesionales de la sanidad ocupan un lugar destacado. A las dificultades intrínsecas a una grave situación de epidemia como la que vivimos, cabe añadir las derivadas de la falta de medios. En esta situación, ya se empiezan a dar supuestos en los que no parece posible ofrecer la atención necesaria a todos los pacientes, sobre todo ante situaciones de falta de camas equipadas en las UCIS. Se produce en estos supuestos un auténtico dilema. En esta trágica situación, a veces los médicos han de adoptar decisiones sobre las que, en la medida en que están motivadas por la necesidad y siempre que el profesional demuestre haber hecho todo lo posible y actuar de forma diligente y conforme a la lex artis, no cabría exigirle responsabilidad.  
Quizá por ello la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc) ha aprobado recientemente un documento que trata de establecer determinados criterios de prioridad. Desde mi modesto punto de vista, este texto contiene algunos apartados no muy afortunados, y todo él apunta a una tendencia cuestionable, como considerar la prioridad de la ‘esperanza de vida con calidad’ (QALY, por sus siglas en inglés). En esta línea, se aconseja expresamente tener en cuenta la supervivencia libre de discapacidad, e incluso «valorar cuidadosamente el beneficio de ingreso de pacientes con una expectativa de vida inferior a 2 años». Me parece erróneo ubicar estos parámetros como criterios generales de prioridad. Además, me temo que en la práctica ello afectará más a las personas más mayores. Esto no solo contradice los principios de un Estado social, sino incluso la conveniencia de dar prioridad a los más vulnerables. Si a esto añadimos el todavía más cuestionable criterio del ‘valor social’ de las personas atendidas, el documento apunta preocupantemente a un utilitarismo social que puede conllevar incluso tendencias eugenésicas. En cambio, se dejan de lado criterios como dar prioridad al que más necesita la atención, al que está en una situación más grave, o el de salvar el mayor número de vidas. De hecho, el documento de la OMS ‘Consideraciones éticas en el desarrollo de una respuesta de salud pública a la gripe pandémica’ contiene también otros criterios de equidad que tienden a priorizar a «los que están peor (por lo que se refiere a gravedad de la enfermedad)» o «las poblaciones vulnerables y discapacitadas». Cómo combinar adecuadamente todos estos factores es complejo. Cabe fiarse del buen criterio de cada profesional, pero espero que no sigan solo la peligrosa y cuestionable línea unidireccional a la que apunta el documento citado…