En el Camino

Enrique Sánchez Lubián


Como un oso, ¿estar o hacerlo?

18/02/2021

Hace unas semanas, durante la VI Conferencia de Embajadores celebrada en Madrid, el rey alertó de que la ciudadanía demandaba certidumbres para intentar superar las crisis de los momentos actuales, transformando los miedos e inseguridades en concordia, esperanza y horizontes compartidos. Al escucharlo pensé que esa misma petición debería aplicársela él mismo en cuanto a la relación de la monarquía con la sociedad española, dadas las sombras que sobre ella van acumulándose tiempo ha.
Tras difundirse que la princesa Leonor marchará a Gales para estudiar bachillerato, el sociólogo Luis Arroyo, defendía en ‘Infolibre’ que a Felipe VI le quedaba poco crédito y que si se empeñaba en malgastarlo, España volvería a medio plazo a ser una república, pidiéndole que no nos ponga más difícil quererle. Las últimas crisis han demostrado lo imprescindible que es apostar por el sector público, dotándolo de mayores recursos económicos, humanos y materiales, a la vez que apoyarlo de forma decidida más allá de sus consignaciones en los Presupuestos Generales del Estado. Un gesto de la Casa Real en ese sentido, en lo referido a la educación de su heredera, habría sido de agradecer.
Como también lo hubiera sido, mayor recato entre cuantos cortesanos andan desmintiendo la gravedad del estado de Juan Carlos, los cuales queriendo hacerle un favor han vuelto a retratarle con sus gracietas. «Me ha dicho –declaró el periodista Raúl del Pozo, tras confesar haber hablado con él- que desmienta que se está muriendo y que está como un oso». Añadiendo festivo el cronista que, en estos momentos, el emérito, está «buscando un trabajo, una novia y un piso, porque lo tiene jodido».
Pues si ‘jodido’ anda él en su retiro dorado de Abu Dabi, ¿cómo están los casi cuatro millones de desempleados registrados al finalizar enero? ¿Y quiénes soportan contratos precarios, no tienen un techo donde dormir, son explotados sin papeles en faenas agrícolas, malviven en los guetos de pobreza o las mujeres víctimas de violencia, por no hablar de cuántos han sufrido pérdidas familiares por la pandemia? El diccionario de la RAE recoge -añado a modo de posdata- que coloquialmente ‘hacer el oso’ es tanto exponerse a la burla o lástima de la gente, haciendo o diciendo tonterías, como galantear o cortejar sin reparo ni disimulo. Pues eso, a buen entendedor…