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Jorge Jaramillo

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Jorge Jaramillo


Un nuevo PDR reforzado

20/12/2021

El Gobierno de Castilla-La Mancha tiene ya un primer borrador de lo que será el próximo Programa de Desarrollo Rural (PDR) para desplegarlo -con la nueva PAC- desde 2023 en adelante. Con un presupuesto superior al último, de unos 1.450 millones de euros, gracias a la inyección suplementaria de los fondos europeos 'Next- Generation', tendrá una mayor capacidad financiera, especialmente en los primeros años de su puesta en marcha.

 De hecho, esa acción financiera está iniciada ya por la prórroga del PDR actual que forzó el retraso de la reforma agraria; y así lo hemos visto recientemente en las últimas convocatorias de incorporación, de planes de mejora, o la nueva FOCAL, además de haberse renovado los compromisos agroambientales y las primas de mantenimiento de los cultivos ecológicos para no generar un roto en estas líneas estratégicas y favorecer su continuidad ya que este  dinero hay que ejecutarlo en estos dos ejercicios.
Cada PDR representa al fin y al cabo la hoja de ruta más territorial, la que posibilita hacer auténtica política de desarrollo rural al dejar margen a los ejecutivos autonómicos para priorizar, mediante la cofinanciación, muchas de las medidas de gran capilaridad como las líneas de relevo generacional, de modernización de explotaciones, estructuras comerciales, o de estímulo para una mayor incorporación de mujeres.  
Siguiendo las instrucciones de su jefe, el viceconsejero de Medio Rural, Agapito Portillo, se ha convertido en este tiempo en el capitán de un proyecto tan valioso como éste, con un nivel de interlocución y de escucha que todas las partes interesadas ponen de relieve, y una participación bastante fluida como se ha visto en la reunión (por videoconferencia) del pasado jueves en la comisión de seguimiento para incorporar la visión de las propias organizaciones agrarias, cooperativas, empresarios y otras asociaciones representadas en esta mesa.
Todo porque además surgen nuevas oportunidades para actualizar el tradicional catálogo de ayudas con el fin de asumir mejor los retos medioambientales que dicta la 'Estrategia del Campo a la Mesa', la 'Comunicación de la Biodiversidad', o el propio Pacto Verde europeo en definitiva. Ya de hecho, con las modificaciones impulsadas por Martínez Arroyo -nada más llegar a la Consejería- se crearon convocatorias novedosas como la de bienestar animal para el ovino y el caprino, o incluso la de aromáticas para fomentar la biodiversidad de especies melíferas.
El texto provisional da ahora un paso más y reserva dinero para hacer frente a situaciones climáticas adversas como se articuló este verano tras la borrasca Filomena que, gracias a la inyección extraordinaria de Bruselas, pudo configurar una subvención directa para los olivareros que perdieron su arbolado o tardarán varias campañas en recuperar. Por cierto, estas compensaciones siguen en plazo hasta el 31 de diciembre.
La otra novedad también busca apuntalar el viñedo de secano que en la región se extiende por la mitad de la superficie en producción, con más de 200.000 hectáreas. Y para ello se plantea una línea para esas cepas de vaso, de más de 50 años en principio, con la idea de preservar el patrimonio más valioso. Un primer cálculo de hectáreas potenciales habla de 80.000. Aunque todo sigue abierto y en negociación.