Nada particular

Jesús Morales


Es estructural

23/02/2021

«Lo de esta ciudad es estructural, de hace mucho tiempo».  Quien lea esta frase creerá que es una descripción de los males de Talavera pero en realidad lo tomé de otro sitio, de la provincia de Jaén,  del diario del mismo nombre refiriéndose a Linares. Está muy claro que estas ciudades que han tenido que batirse siempre el cobre solas y sin el paraguas protector de ‘ser capital de’, están atravesando momentos  parecidos de abandono, olvido e indiferencia por parte de gobiernos nacionales autonómicos y de dónde demonios sea. Y desde luego de los políticos que están al frente de Gobiernos y administraciones nacionales o autonómicas. ¿Habrá alguno bueno? Respecto a esta pregunta confieso que mi postura es idéntica a la de los agnósticos respecto a Dios: No sé si habrá o no, pero si hay dios yo no le conozco. Los linarenses andan revolucionados porque El Corte Inglés ha cerrado el almacén de la ciudad lo cual no es bueno ni malo aparte de quienes queden en  paro el cierre es un clarísimo síntoma de que algo va mal en la ciudad, que luego no marcha,  está en crisis;  creo que allí se sienten abandonados como los talaveranos. Claro que no conozco la problemática (problemática: conjunto de problemas) de Linares pero conozco muy bien los de Talavera que una vez más ni corto ni perezoso enumero por enésima vez. La desviación de los trenes entre Madrid y Lisboa esquivando a Talavera es además de una locura incomprensible, una barbaridad semejante al espantoso saqueo del trasvase de Tajo y Alberche.
Talavera completamente carente de industria aunque sea mínima o residual no tiene a nadie que la empuje ni tenga interés en que cambie esta pavorosa penuria; por no quedar aquí no quedan ni alfares que modelen arcilla para la famosa cerámica bien de interés cultural y bla, bla, bla; en otro sitio  seguro que sabrían sacar partido a la declaración de la Unesco, aquí no, aquí hubo cierto revuelo los primeros días, la cosa se enfrío, se dejó de hablar de ello y se evaporó sin dejar rastro: adieu, good bye, au fidersen, ciao…
Otra vez se me acaba la columna y me quedo sin hablar de una seña de identidad talaverana como fue el mercado nacional ganados que se celebró desde un decreto del rey Sancho IV, el mercado desapareció del mapa y de la vida de todos por oscurísimas razones, ahora parece que desde marzo de 2012 se celebra sin entrada presencial de animales ni ganaderos supongo. Todo muy virtual y cibernético por lo que la antigua animación y actividad de la ciudad deben ser igualmente virtuales y cibernéticos. Además algunos hipersensibles ya no se quejarán de que Talavera huele a cuadra. Humildemente pregunto dónde está aquella gran fábrica de productos lácteos.
Puede que la simpática alcaldesa sepa algo.