ÁNGULOS INVERTIDOS

Jesús Fuentes


Un museo para cada artista

Hemos leído recientemente que familiares de Guerrero Malagón se quejan de que la Diputación Provincial no cumple  un convenio que en  otro momento firmara un presidente de la institución para crear un museo con la obra del pintor. ¿Se debería crear un museo para cada uno de los pintores, escultores,  o fotógrafos que ha tenido Toledo en el siglo XX? Seguramente la pregunta  resulte absurda. Como sería un disparate que la obra de un solo pintor, por muy estimable que pueda considerarse, disponga de un museo en exclusiva. Como es un desastre cultural, sin paliativos, y un despilfarro de recursos que la obra de Guerrero Malagón, como la de otros muchos creadores,  fallecidos o no, permanezcan amontonadas en sus antiguas viviendas o en las de sus hijos o nietos.  Pocos autores de fama internacional soportan un espacio expositivo para ellos solos. Ni el mismísimo Picasso, siendo quien es, lo lleva bien en Málaga. Habría que buscar otras soluciones. Alguna ya existió y por razones que nadie ha explicado, finalizó en Toledo, en silencio y con alevosía. De hecho  varias  obras que en ese lugar  se expusieron se pueden ver en Ciudad Real, sin que tampoco ninguna autoridad haya explicado tan ominoso traslado.

En Toledo se creó en los años setenta un Museo de Arte Contemporáneo. Toledo, se escribía en el prologo del Catalogo, no podía permanecer anclado en el tiempo en materia de museos. ¡Qué cosas decían en los setenta!  Así que se creó ese museo en la llamada 'Casas de las Cadenas', restaurada por Manuel González Valcárcel. La casa, propiedad del Ayuntamiento, por acuerdo municipal de 20 de febrero de 1973 se cedió a la extinta Dirección General de Bellas Artes para que la destinara al mencionado museo. Y como tal, en 1975, años glorioso, se abrió y se inauguró el Museo de Arte Contemporáneo de Toledo con obras donadas por nombres como Palencia, Cossío, Barjola, Arredondo, Amalia Avia, Canogar, Menchu Gal, Vaquero Turcios, Cristino Vera y otros. Y, de manera muy especial con las obras, del ninguneado por  los poderes públicos de todos los tiempos y de cualquier color, Alberto Sánchez. Este, algo más que un pintor local. El  Museo, que habría que recuperar a  día de hoy, sería el adecuado para las obras de los artistas locales que merecieran tener obra expuesta. Claro, que para eso se necesitaría que  existiera  una 'Política Cultural' rigurosa. Y lo que no sea así, serán disparates.