Toledo desde el kiosko Katalino

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Los Pactos del Primo de Rivera

Estamos asistiendo impertérritos a la semanita de líneas rojas, de pactos y de amenazas, mientras comienza el paseo de visitas a ver al Rey, sobre los futuros Gobiernos municipales, autonómicos y nacionales. Pero destaca sin duda, como el más grande despropósito el del portavoz de Ciudadanos, que no ha tenido ni siquiera la sutileza de pedir sino de exigir, sobre todo al PSOE, la ‘refutación del sanchismo’ que luego ha intentado matizar con el rechazo o el ‘abandono’ de eso que no sabemos muy bien qué es, lo del sanchismo, si se refiere al socialismo o a una inquina personal a Pedro el Guapo. Refutación, según el Diccionario de la Lengua Española es «argumento o prueba cuyo objeto es destruir las razones del contrario» y refutar es muy simple ‘rechazar o rehusar’. En mi humilde opinión y dado el cambio semántico experimentado por dicho aburrido portavoz, en realidad se ha quedado corto y lo que quería decir, desde el fondo de su reaccionario corazón era ‘abjurar’ que se emplea sobre todo en la religión y era la fórmula empleada por la Santa Inquisición Española y que a diferencia del ‘rechazo’ tiene el añadido de ‘retractarse públicamente de una creencia o compromiso que antes se había profesado o asumido’, sea el judaísmo, el erasmismo o el ‘sanchismo’. Dadas las sagradas tradiciones españolas y siguiendo lo peor de la sombra de la Leyenda Negra, para pactar con Ciudadanos, cualquier humilde concejal o parlamentario de un partido que no sea el suyo, debería realizar la vieja práctica del ‘Auto de Fe’, una ceremonia barroca, propiamente hispana que consistía en ‘montar un tenderete’ en la plaza Mayor del Pueblo y acojonar al que no pensaba en ‘cristiano’, mediante la publicación de los nombres de los acusados, el hacerles  pasear desde las iglesias señaladas en procesiones diarias, con los ‘sambenitos’ de sanchistas puestos, un buen proceso, varias misas, unas cuantas torturas y luego unas vez ‘beneficiados’ por la sagrada condición liberal , ‘relajarlos’ por la confesión y el acto de abjuración, debiendo colgar los respectivos ‘sambenitos’ en cada parroquia del concejal o parlamentario de turno para que todo el mundo supiera la calaña de la que provenía. Solo en este caso se procederá a pactar con este socio sucio y adorador del Diablo y del sanchismo, pero siempre en segundo lugar porque el socio preferente ya  sabemos todos quien es. Mi duda es si este partido y este portavoz y su líder son, en verdad, primos de Rivera y me refiero a primos ideológicos….