Nada particular

Jesús Morales


Felicidades, filosofías (baratas) y la Academia

Es el transcurso de la vida, o si lo prefieren menos pomposamente  el paso de los días, lo que le hace a uno filosofar por muy barato que resulte aquí el verbo, pero es lo que hay que diría un castizo. Lo cierto es que hace sólo unos días escribía compungido por la marcha de una amiga muy querida y hoy  tengo que felicitar lleno de gozo a la familia Méndez-Sanz, mi familia más que amiga, por la llegada de un nuevo miembro: Otro Miguel diminuto, un recién nacido claro. Como decía es lo que hay y quizá lo más bello de la vida o tal vez lo único bello;  pero no me hagan mucho caso seguro que son cosas de los años, en todo caso Miguel Jr. (Miguelito) y su mujer, también llamada Ana, Ana Sánchez, acaban de ser padres convirtiendo a la otra pareja de Ana y Miguel, mis amigos, en abuelos como suele ocurrir cuando los hijos tienen hijos. Bueno perdonen la tontería.
Cambiando de asunto no puedo dejar de señalar el comunicado que ha hecho público  la Real Academia de Bellas Artes en el sentido de que no conciben la diócesis o archidiócesis –no domino el lenguaje eclesiástico, lo siento- sin Guadalupe, según expresaron en la nota que hicieron pública hace sólo unos días a propósito del lío que se armó cuando el arzobispo toledano actual, manifestó que estaba dispuesto a ceder el monasterio de Guadalupe, perteneciente a la administración eclesiástica de Toledo, a Extremadura. Ya conté aquí la semana pasada lo que me parecía semejante ocurrencia peregrina. Aseguran desde su respetable postura los académicos, que hay razones de peso para que Guadalupe siga donde está actualmente, en la diócesis toledana, porque así lo manda la historia y es un bien inmaterial de la archidiócesis de Toledo desde el siglo XIV; verdaderamente hacer un cambio como pretenden algunos extremeños porque sí, además de una sandez sin explicación es desconocer los fundamentos de la división eclesial que en ocasiones no tiene que ver con las divisiones que se inventó hace un par de siglos el señor De Burgos y algunos padecemos  desde entonces. Es que no me explico las razones que dan los extremeños que reclaman el cambio, supongo que se tratará una vez más de ese espíritu autonómico pésimamente entendido que hace que para algunos el mero hecho de pertenecer a una autonomía da derecho a que todo dependa de esa división administrativa venga o no a cuento, así que tenemos que escuchar burradas como que los arqueólogos catalanes habían descubierto los huesos de un ‘Homos Cataláunicus’, que Don Quijote es un castellanomanchego  prominente, o burradas por el estilo.