Con los pies en el suelo

Alejandro Bermúdez


¿Será ahora?

El resultado de las municipales estaba más que cantado en Talavera. Ocurre como en los toros: el murmullo avisa de que algo se avecina. Aquí reina el desencanto y la desesperación y en tales circunstancias es obligado cambiar de clavo al que agarrarse. Ya tenemos clavo nuevo.
En política, como en casi todo, más vale llegar a tiempo y estar en la estación cuando pasa el tren. A nuestro todavía alcalde en funciones le ha tocado ‘bailar con la más fea’. En la legislatura en que en Castilla La Mancha gobernó su mismo partido, le tocó pechar con la ruina que nos legó Zapatero y los fondos estaban para saldar deudas y no para hacer florituras, ni siquiera inversiones útiles. En este último mandato cambió el signo del gobierno regional y, obviamente, no se iba a permitir su lucimiento. Pero así es la vida: una comedia en la que no tienes más remedio que representar el papel que te toca. No obstante creo que, aún contra corriente, intentó sacar a Talavera de la sima en que se encuentra. Por ello merece nuestro agradecimiento.
Pero la realidad es que ha cambiado el tercio. Ahora hemos elegido una alcaldesa que tendrá todos los triunfos en la mano para hacer una buena jugada: tiene experiencia de gobierno, ganada con su pertenencia al Regional; es correligionaria de quienes rigen los gobiernos de España y la Región, con lo que no debería temer zancadillas; España está en una situación económica que, si no es para tirar cohetes -en nada se parece a la que dejó Zapatero, de hecho nadie se acuerda ya de esa prima, la de riesgo, cuya existencia nos hizo descubrir este defensor de ‘Maduros’ y trapichero con etarras; es talaverana de pura cepa y conoce la china del zapato que mortifica nuestro pié (Talavera es la ciudad de España, fuera de Andalucía, con más paro y estamos en el ranking en el top diez de mayor población desempleada.
Revertir la situación de Talavera es perfectamente posible, solo es cuestión de inversión en las infraestructuras que hacen que nazca la iniciativa inversora y saber qué sectores necesitamos potenciar. En Talavera se han hecho estudios sobrados que nos explican todo eso por lo que es cuestión de ponerse manos a la obra con inteligencia.
 Es transcendente no errar el tiro ni dejarse llevar por lo fácil, como hicieron los últimos gobiernos de la expansión, que se dedicaron a fomentar las inversiones en aquello de lo que ya disponíamos: superficie comercial. Es verdad que se creó una ingente infraestructura comercial de grandes establecimientos, pero también lo es que destruyó absolutamente el importantísimo tejido de pequeño y medio comercio que era la sangre de la que vivía Talavera, sangre que circulaba por la Ciudad generando puestos de trabajo y actividad económica en todos los sectores y sangre que ahora sale de nuestra Ciudad dejándola seca de vida.
Posibilitar una industria basada en modernas tecnologías y unos servicios, empezando por el famoso nodo logístico, que ayudan a que a su alrededor nazca vida económica es básico, como lo son los educativos, no solo universitarios, para formar a nuestros jóvenes que junto con los sanitarios y los de atención a la tercera edad son el presente y el futuro. No es imposible, sí es el momento ¡adelante señora Alcaldesa! su éxito será el nuestro.