APUNTES

Pedro Calvo Hernando

Escritor y periodista


Más allá de la infinita mala uva

23/06/2020

Termina el estado de alarma, llega la nueva normalidad, el pacto para la reconstrucción entre PSOE y PP se limita a la sanidad, se acercan las elecciones autonómicas de Galicia y Euskadi, ERC vuelve a distanciarse del Gobierno, y este totum revolutum llega tras la publicación del uúltimo CIS, que atribuye resultados electorales bastante favorables para la coalición de Gobierno. El actual panorama político es un tratado de enrevesamiento y contradicciones mil, que hace sufrir a la gente sensata y que encandila a los más insensatos. Lo que todavía nos falta por aprender es infinito y lo que nos toca sufrir es interminable. Le pido paciencia al Señor Todopoderoso.

Y eso que solamente he mencionado una pequeña parte de las cosas que le pasan a la política de este gran país, porque no quiero ponerme interminable delante de todos, no sea que me entre la vergüenza. Pero no importa mencionar la vergüenza que siento al ver a los partidos y a sus jefes cultivando la mala uva infinita, sobre todo algunos, en lugar de buscar el acuerdo para salir del abismo en que nos ha metido el virus. Es como si muchos políticos de este país se hubieran convertido en seres felices ante la bestialidad de lo que nos sucede no solo a nosotros sino a medio mundo o más. Pero yo los traslado del lugar de los felices al de los absolutamente infelices.

Me pregunto qué harán los jefes de la derecha si los de enfrente ganan las elecciones gallegas y vascas o si los datos electorales del CIS siguen siendo favorables a la coalición de Gobierno, o si de pronto la derecha se rompe, como a menudo lo parece. Sin contar con la posibilidad de que de pronto Pedro Sánchez se despierte un día decidido a convocar elecciones generales porque vea clara la oportunidad de ganarlas con comodidad con sus aliados y amigos. Esto sería muy posible si cuaja esa mayoría de españoles hartos de soportar las sandeces y las locuras de los dirigentes incapaces de ver dónde están las soluciones, sobre todo en un tiempo en que eso aparece como deseable y factible.

Desde la derecha normal, la que ha gobernado aquí unos años, tienen que estar bastante desesperados de no saber salir de esta trampa en que se encuentran, con Vox por un lado y Cs. por el otro. No se enteran de que con Vox no pueden ir a ninguna parte. Tampoco se enteran de que con Cs sus posibilidades han caído al abismo desde que dimitió su anterior responsable: no ven que Arrimadas está deseando dar el salto a la izquierda y que eso lo lleva mucho tiempo demostrando. Y el PP es muy consciente de que el entendimiento con la extrema derecha es una utopía inalcanzable e indeseable, pero como que lo quiere disimular, y eso no conduce a nada.

Son muy pocos los días que faltan para las elecciones gallegas y de su resultado puede abrirse una vía clarificadora, y eso en pleno verano y rodeado de la confusión abierta desde la aparición del coronavirus. Van a ser unas semanas muy agitadas, esperemos que sin un gran calor, para que no se nos nublen las ideas ni los deseos. Preferiblemente con un esfuerzo colectivo para evitar alocamientos y ser todos capaces de acertar en el tratamiento de la gran problemática pendiente. Y rogando que nadie se salga de los carriles del pensamiento ajustado a las necesidades extraordinarias pendientes. Y una última llamada a todos para que no nos la juguemos porque es demasiado lo que nos jugaríamos.



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