scorecardresearch
Pilar Gil Adrados

Entre Encinas

Pilar Gil Adrados


Vacas y montes conmemorando la primera circunnavegación

22/09/2022

A finales de agosto, la sanluqueña Fundación Puerta de América entregó sus premios anuales 'Capitán de Galeones' a una serie de instituciones relacionadas con la primera vuelta al mundo, para celebrar su quinto centenario. Esta fundación aspira a que sea reconocido el protagonismo que tuvo Sanlúcar de Barrameda no solo en la expedición de Magallanes, sino en todas las que partieron y regresaron a España durante los siglos que duró la Carrera de Indias.
Lo fundamentan en que, si bien la Corona decidió que fuera Sevilla, y su Casa de Contratación, donde se administrara todo el tráfico con las Indias declaradas mercado reservado de Castilla, era en el puerto de Sanlúcar donde se aprovisionaban las naos, se despachaba el flete y partían las flotas. El sinuoso trazado del Guadalquivir, con marismas de poca profundidad, meandros que hacían perder el viento a favor y la barra de arena de Sanlúcar no ayudaban a la navegación con buques cargados. Además, nos recuerdan que el mismo Antonio Pigafetta relata cómo los capitanes bajaron en chalupas desde Sevilla, días después de que hubieran salido las naos, lo que probaría que fue en el puerto gaditano donde embarcó la escuadra al mando de Magallanes el 20 de septiembre de 1519.
Uno de los premiados ha sido la Cabaña Real de Carreteros por su decisivo papel en la consecución de la primera circunnavegación. Para rememorarlo colaborará con esta Fundación para levantar un mástil, réplica del de la nao Victoria, en Sanlúcar de Barrameda, trasladando en una carreta, tirada por vacas de la raza Serrana Negra, el tronco de un pino de 23 metros de altura desde la burgalesa Quintanar de la Sierra, en las tierras del Arlanza. De esta manera, también se ensalza la importancia que la labor de silvicultores, ganaderos y carreteros tuvo en la pujanza económica de Castilla y en la hazaña que se celebra.
La Cabaña Real de Carreteros fue instituida legalmente en 1497 por los Reyes Católicos, muy ocupados en revitalizar la economía mercantil, y se organizaba en torno a las hermandades de Burgos-Soria, Ávila y Cuenca, con bosques bien cuidados. Disponían de carretas 'puerto a puerto' que recorrían grandes distancias, llevando desde los montes, entre otras mercancías, troncos, madera y brea para la fabricación de barcos en los astilleros, aunque también había carretas 'churras' para distancias cortas.
Las vacas negras serranas como las de la raza Avileñas Negra-Ibérica, cuyo origen directo es el Bos taurus ibericus, están perfectamente adaptadas para aprovechar terrenos de montaña con escasos alimentos, son muy longevas y capaces, gracias a su conformación ósea y muscular, de recorrer grandes distancias. Fueron la tracción ideal para las carretas, por lo que se criaban y domaban en las dehesas durante en el invierno, cuando se hacía difícil el transporte, y se cuidaban durante los viajes por pasteros y gañanes.
Revivir este recorrido es un bello reconocimiento a profesiones que también aportaron con su empeño a uno de los grandes logros de la humanidad.

La Cabaña Real de Carreteros ha sido premiada por la Fundación Puerta de América por su decisivo papel en la consecución de la primera circunnavegación»