Cabalito

Ignacio Ruiz


Fracaso vacacional

16/09/2020

De qué sirve tener una vocación si luego llegan las fake news y lo echan a perder. De qué sirve tener un ánimo vocacional de servicio público, si la propia Administración te deja, día sí y día también, con el culo al aire.
Para qué queremos tener jueces, si todo nos atisba paz y prosperidad. Para qué queremos tener sesera, si todo es empatía y comprensión. Para qué queremos al gobierno de Page, si todo son vino y flores tras unas vacaciones obligadas para no tener que trabajar en buscar y aplicar medidas preventivas de lo que ya tenemos encima, la repanocha en versión vírica.
De la defensa de la función pública se encargaban los SO, antes Sindicatos Obreros, ahora son Silenciosos Obsolescentes. Y ahí seguimos, en una dinámica autodestructiva sin comparación en el mundo conocido. En todas partes se buscan soluciones que no parezcan arbitrarias, aquí tenemos decisiones de aquellos que son «juez y parte».
En concreto en Castilla-La Mancha nuestros admirados, aplaudidos y nunca bien recompensados sanitarios, se han convertido en la estera donde sacudir las frustraciones que está provocando el Gobierno. Están en primera línea de fuego, y encima apaleados.
No hablo con ánimo de pataleta, ni, por supuesto, con ánimo revanchista, me refiero al Ingreso Mínimo Vital, me refiero a las insuficientes ayudas para los autónomos, para el turismo, los hosteleros. Ni una rebaja fiscal, todo subvención para freír el año 2021 a impuestos a quien lo recibió.
A la comisión regional sobre el Covid que tanto se negaba el gobierno de Page en realizar, al final la celebran, con 180 testigos de parte, pero sin admitir que lo propuso el Partido Popular. Ni tan siquiera la muleta naranja del gobierno, que hace oposición a la oposición, ha sido capaz de tener visión de región para buscar soluciones a los problemas que hay sobre la mesa. Hacer región no es hacer la pelota a Page, es arreglar los desaguisados que éste ha provocado.
La presidencia de la famosa comisión, en manos del cuñado, como en los chistes, las opiniones del cuñado siempre estarán veladas por la negación de la razón y el entendimiento. Así pasa, de premio por dormir en las Cortes Regionales compartir su malestar corporal consigo mismo y hacerlo extensible a todos nosotros.