PAISAJES Y PAISAJANES

Antonio Pérez Henares


Soy la bomba

11/09/2020

En lo que llevamos de año llevo viviendo ya cerca de seis meses en Guadalajara, donde nací por cierto, y cuando este 2020 concluya seguro que más de medio lo habré pasado en la provincia. Cerca de noventa días, desde antes del confinamiento hasta después de que este concluyera y con intermitencias debidas a necesidades profesionales que me obligaban a ir a Madrid, mi residencia, muy buena parte del verano. Ahora he vuelto con voluntad de quedarme aquí otro buen espacio de tiempo, primero por que me aíslo de casi todo y segundo porque así me cunde el nuevo libro que ya tengo entre manos. Una cabaña montaraz, alejada incluso un buen trecho de cualquier pueblo, es un buen lugar para estos menesteres.
 Pero según palabras del presidente regional yo sería el prototipo de «bomba vírica» y un culpable por tanto de que la región haya obtenido ese puesto de privilegio en muertes por habitante a causa del Covid. Que se me ocurre al mentarlos, que tampoco vendría mal que la Comunidad Autónoma dejara de seguir la hoja de ruta mentirosa y vergonzosa del Gobierno central de ocultación de sus muertos y reconociera la verdad de los que son, como puso de manifiesto el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha atendiendo al Registro Civil y el señalamiento de la pandemia como causa y por ello un determinado protocolo de entierro. Mas valdría, que ya va siendo hora, dejar de faltar el respeto a los muertos y a sus familias.
Emiliano ha dado un giro de muchos grados a sus palabras, aunque sin reconocerlo verbalmente, con su acto de conciliación en la reunión en Madrid con su presidenta y con el de Castilla y León para abordar de mejor manera, la que había elegido era sin duda la peor, el maldito y asunto que nos tiene agarrados del cuello y al que no acabamos de ver salida de túnel. Lo de Sánchez triunfante del mes de junio ya sabemos lo que era. Propaganda y mentira. Pero lo segundo no castiga en estos tiempos y gentes con memoria de pez y lo que queda es lo segundo, que puntúa. Page sabe que se paso mucho de frenada y que lo que quería arrojar contra la linde se le volvió como un bumerang a su propia casa. No es su primer patinazo porque lo cierto es que desde que esto comenzó no parece él mismo y lleva pegando unos derrapes verbales y televisados que son su peor enemigo. Porque eso es lo que más daño le está haciendo a su imagen y al grado de fiabilidad y aceptación entre el paisanaje castellano-manchego. Mucho más, sin duda, que esa oposición mostrenca que es, sin duda alguna, su mejor seguro de vida electoral.
Dándole la vuelta al viejo refrán lo cierto es que Emiliano con enemigos así no le hacen falta amigos. En los seis meses que llevamos de Covid han sido incapaces de hacerle ni siquiera un arañazo y ya no digo un roto. De lanzar a la población una propuesta o vertebrar algún tipo de campaña, acción o relato que concitara adhesión o al menos interés eso ya es un listón de tal altura que ni siquiera intentan dar tal salto. Los descosidos que lleva Page es porque se los ha hecho él solito. Algo que a muchos, entre los que me cuento, no deja de producir extrañeza porque no era lo esperable en él pero que cada vez se está haciendo mas reiterado.
Si su rectificación en Madrid y con Madrid es porque se ha dado cuenta de su error, muy bienvenida sea. No es momento de andar a pedradas con los vecinos, que a veces son mas que eso, pues las fronteras son tan ficticias en muchos casos que demuestran lo que son, un invento. Hablare de una que es la que mejor conozco y que tiene mucho que ver con esto. La del corredor Madrid Guadalajara donde la fluidez por trabajo, estudios, vida, hábitos u ocio es absoluta y continua. Pues miren, fue ahí en ese Corredor donde tuvo lugar el primer y mas grave foco, en ese valle del Henares, arteria fabril, comercial y humana de enorme intensidad. Ahí se produjeron los contagios masivos y las muertes se desataron. El Hospital de la Princesa en Alcalá de Henares tuvo tristísimos récord de fallecimientos, y la situación desde Meco, la ‘raya’ en el asfalto, hacia el otro lado, Azuqueca, la propia capital Guadalajara, Marchamalo etc fue también tremenda en aquellos días. Aquello si que fue una verdadera bomba vírica a la que por cierto, y hablo de los días 5 y 6 de marzo, se propuso, y tengo fehacientes testimonios profesionales y hasta mi ultima intervención en Al Rojo Vivo de la Sexta da de ello prueba, el confinarla y aislarla. Pero hubo negativa cerrada. Había que salvar el 8-M como fuera.
Atrás quedo y queda. Si al menos se aprendió de los errores algo habremos ganado. Pero me parece que aquí hay pocos que tengan la inteligencia mínima para hacer tal cosa. Si el presidente Page al fin lo ha hecho seré, y con entusiasmo, el primero en felicitarle. Y si la oposición acaba por oler un algo, entonaré un hossana. Palabra.