Cabalito

Ignacio Ruiz


Una carta

13/01/2021

En la víspera de la Epifanía llegó una carta, con remitente oficial. No era una devolución de sus majestades los reyes magos de Oriente, era de Page. En primera persona y dirigida a mi, contribuyente toledano para explicarme los avances del nuevo hospital capitalino.
Dudo mucho que sepa quien soy para que me trate de tú tan alegremente, pero, ya puestos a tutearnos, le voy a tocar un poco las palmas.
Ante la carta recibida me recuece la sensación de postureo otra vez con temas muy sensibles, y ya me va cansando.
Nos pide que guardemos las distancias, usemos mascarilla y todo aquello que venimos haciendo las personas de bien. Pero qué hacemos con los que encontramos día sí y día también tomando el pelo a las autoridades sanitarias con la mascarilla en los … huelga decirlo.
Qué hacemos en el hospital viejo de la Salud en los servicios de Oncología donde los usuarios se hacinan mientras reciben su tratamiento químico, y los que visitan el hospital de día por sus tratamientos, todos ellos con sus defensas bajo mínimos, y metidos en la boca del lobo. Mientras, rehabilitación ya ha sido trasladado pero lentamente se ponen en fila el resto de servicios para de una vez pasar al nuevo edificio.
Nos pide que consultemos una web para no perdernos en el hospital, pero no nos han dicho qué servicios se han trasladado ya, entre otras cosas porque tras más de un mes de la inauguración encubierta con Don Felipe en Toledo, aún siguen sin trasladarse servicios ambulatorios básicos que descongestionarían el Virgen de la Salud. Tampoco dice cuándo nos tocará, no viene en la carta, el turno para vacunaciones ni la forma de solicitarla, para que aquellos que no la quieran recibir se auto descarten ellos solutos.
Mirando por delante por detrás e incluso de canto, no me cuentas, presidente, cuándo me vacunarán, porque yo sí quiero la vacuna.
En todos estos meses que han corrido desde que se compraron las vacunas no hay un plan de vacunación integral público y transparente.
Si te encuentras mal por haber tenido que firmar tantas cartas no tienes más que darte un paseo pala en mano, y así relajarte quitando nieve, ya que la información promocional sanitaria te está quedando tan fetén.