Amboades

Miguel Ángel Flores


Tiempo de rareza

28/09/2020

«Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo: Tiempo de nacer, tiempo de morir; tiempo de plantar, tiempo de arrancar; tiempo de matar, tiempo de sanar; tiempo de destruir, tiempo de construir; tiempo de llorar, tiempo de reír; tiempo de hacer duelo, tiempo de bailar; tiempo de arrojar piedras, tiempo de recogerlas; tiempo de abrazar, tiempo de desprenderse; tiempo de buscar, tiempo de perder; tiempo de guardar, tiempo de arrojar; tiempo de rasgar, tiempo de coser; tiempo de callar, tiempo de hablar; tiempo de amar, tiempo de odiar; tiempo de guerra, tiempo de paz». (Eclesiastés 3, 1-10). Y ahora en estos tiempos de final de septiembre, en el hemisferio Norte es tiempo de vendimia, tiempo de recoger, pero en verdad ¿En este tiempo de rareza, para qué vendimiar este año? Cuando este año por este maldito enemigo, diminuto y de naturaleza letal para es ser humano, por lo que se puede comprobar. Ha hecho que el tiempo ordinario -que se seguía en un devenir quizá equivocado, traspuesto o en verdad poco humano- era una forma de vida que ciertamente, y mirándolo con perspectiva la cosa no iba nada bien, para la sociedad en general, y en particular para una minoría, que cada vez invisiblemente se iba haciendo más grande, pero que a la otra gran mayoría que vivíamos en ese ordinario y ‘mecánico’ tiempo habíamos perdido toda sensibilidad ante ello. Y los tiempos del Covid, han hecho que todo se diluyera y se convirtiese en otro compuesto social, en un futuro que el día a día, hace que cada vez sea más complejo plantear proyecciones vitales para el día de mañana, sea este mañana o dentro de diez años. Tiempos de Covid, tiempos de rareza, tiempos de incertidumbre, porque ha habido tiempos de vida (en verdad sin sentido), tiempos de diversión completa (para unos muchos que no veían otra cosa que ‘su’ particular visión), tiempos en verdad de cierta (artificial) felicidad, pero lamentablemente, ahora son tiempos de incertidumbre, tiempos de inseguridad, tiempos de dureza. Porque así un diminuto ser vivo, lo esta marcando y sin ninguna mala intención, por su parte, como digo es su naturaleza, supongo que su objetivo en la tierra como los demás seres vivos es vivir, y su vivir es a costa de estar en organismos haciendo que muchos tengan un no vivir, es decir morir. Y en estos tiempos de rareza el vivir, aunque a muchos nos pese es el tiempo de morir.