CRÓNICA PERSONAL

Antonio Casado

Periodista especializado en información política y parlamentaria


Franquismo

El Tribunal Supremo, máximo órgano jurisdiccional en la Administración de Justicia, acaba de reconocer el derecho de las mujeres a computar en el sistema de jubilaciones el llamado "servicio social" que estaban obligadas a hacer durante un año en los tiempos de la dictadura franquista.

El reconocimiento se hace a efectos de que pueda computarse en el vigente acceso a la jubilación anticipada. Como ya de hecho se viene haciendo respecto a los años del servicio militar masculino, asimismo obligatorio en los tiempos de Franco. El principio de igualdad, que viene expresamente proclamado en la Constitución Española, no permitía hacer una interpretación distinta de la que ha hecho el TS en perspectiva de género.

La noticia llega cuando en los circuitos mediáticos y políticos de la vida pública acaba de abrirse el debate sobre una posible reforma del Código Penal que incluya la apología del franquismo como nueva figura delictiva. En principio solo es una sugerencia formulada desde los entornos del Gobierno "progresista" de coalición PSOE-Podemos.

La pregunta fluye automáticamente con el conocimiento de la sentencia dictada por la sala de lo social del TS sobre una de las labores que en tiempos de Franco llevaba a cabo la llamada Sección Femenina:

¿Acaso estaría haciendo el TS apología del franquismo por estar reconociendo los efectos sociales de una de sus instituciones, caso de que la reforma del Código Penal que se propone ya fuera una realidad?

No se lo tomen a broma, pero así es como el máximo tribunal de nuestro poder judicial nos obliga a precisar qué es el franquismo: ¿una ideología?, ¿una etapa de la historia de España?, ¿una banda criminal? ¿una secta?

Lo que quiero decir es que hablar de "apología" del franquismo está lleno de aristas. En el debate mediático y político que hemos abierto. Pero también lo estaría una vez trasladado a una ley orgánica su componente presuntamente delictivo.

Cierto, pues el concepto "franquismo" es demasiado amplio, elástico, transversal. Transversal en los temas y en los tiempos, porque no es lo mismo la Sección Femenina que el Tribunal de Orden Público. No es lo mismo la Brigada político-social que las Universidades Laborales. No es lo mismo el franquismo de la inmediata posguerra (represión, asesinatos, exilios forzados) que el franquismo social, con una nueva clase media que se fue generando tras el plan de estabilización.

A ver si va a resultar que es libertad de expresión el homenaje que se hace al preso etarra que vuelve libre a su pueblo, pero es delito elogiar el desarrollo económico de la España de los sesenta.