LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


¡Qué bien viven los suecos en su tierra!

13/01/2021

Con la súper nevada y la ola de frío nos estamos dando cuenta que los listos son los pueblos del norte. Los suecos, los daneses, los alemanes del norte, los finlandeses, etc., ¡Qué inteligentes han sido eligiendo esos lugares para vivir! ¡Qué maravilla eso de no poder salir porque haya medio metro de nieve y nos tengamos que quedar en casa al calor del hogar! El confinamiento obligatorio por el temporal le ha quitado parte de la emoción a la normativa administrativa, que unos dicen una cosa y otros que otra. Ahora nadie ha discutido. La nieve, el hielo y las temperaturas bajo cero han suplantado a los políticos. Media España ha disfrutado, aunque sea unos breves días, de las maravillas de las que disfrutan 6 meses al año los pueblos del norte. Hemos podido disfrutar verdaderamente de nuestros coches, por primera vez nos hemos leído las instrucciones después de permanecer 24 horas atascados en las carreteras. Hemos probado la miel, pero ¡qué pena!, no nos hemos puesto las botas; perdón, la verdad que sí, que nos hemos tenido que poner las botas, pero en los pies para dar algún paso que otro. Después de esta tempestad nos hemos dado cuenta que somos un país subdesarrollado, con ese sol que lo único que hace es ponerte moreno, con esas playas, con ese azul del cielo permanente … Claro, ¿Cómo vamos a trabajar más que los alemanes? Sería absurdo perderse nuestros bares, nuestros vinos, nuestras tertulias, nuestras discusiones a ver quién paga antes en la barra de un bar … Así pues, vamos a terminar siendo un país de servicios, es decir, sirviendo en nuestras barras, bares y restaurantes a los extranjeros que vienen a curiosear nuestras especiales costumbres. Luego se van otra vez de nuevo a disfrutar de los 20 grados bajo cero, de las carreteras llenas de nieve y hielo, de levantarse a las 6 de la mañana, de noche, y de volver a casa a las 2 de la tarde también de noche, con el consiguiente ahorro de la incómoda crema protectora.
Ahora, con la gran nevada de estos días y su conversión en hielo, el ambiente norteño ha llegado a las capas más populares de nuestra población, que han podido disfrutar de hacer muñecos y tirarse bolas de nieve a la cara de los amigos y vecinos. No nos extrañemos, los suecos y los alemanes del norte se pasan el día jugando así, sus muñecos de nieve son verdaderas obras de arte. ¡Qué harían ellos sin el frío!
Luego, otra ventaja de la nevada es que los aventureros, -esos que van al Himalaya, los corre Dakar, los aficionados al esquí de alta montaña, al esquí de fondo, al snowboard-, no han necesitado salir del barrio. Todos hemos visto nuestras calles llenas de aficionados al esquí con sus tablas y sus bastones haciendo recorridos de lujo, ¡y sin tener que viajar! Pertenecer a un país de esos que están nevados el 80% del tiempo es un privilegio, estoy por comprarme un apartamento en Estocolmo.