Tente Nublao

Ángel Monterrubio


Leonor Álvarez de Montalbán

13/01/2021

Leonor Álvarez de Montalbán es una muchacha de origen judaico, culta y refinada, hija del converso Álvaro de Montalbán que estaba establecido en Talavera procedente de La Puebla de Montalbán. Leonor se casa allí en 1515 con un maduro bachiller, amigo y paisano de su padre, que llega a la villa para ejercer su trabajo: el escritor Fernando de Rojas, aunque con toda probabilidad ya hubiera estado antes y conociera de sobra Talavera y a la familia, de ahí algunas de las vinculaciones de su obra con la ciudad. En un proceso de la Inquisición de 1525 contra su padre, descubierto por Serrano Sanz, aquel declara tener una hija de 35 años llamada Leonor Álvarez, «mujer del bachiller Rojas que compuso a Melibea», y al bachiller Rojas nombra como abogado para defender aquella causa. Por tanto, la mujer de Fernando de Rojas nacería en torno al año 1490, es mucho más joven que su esposo, si calculamos que Rojas nace alrededor del año 1471, le sacaría al menos 19 años; 44 años tendría él y 25 ella cuando se casaron, el matrimonio tendría ocho hijos.
En el testamento otorgado por el escritor el 3 abril de 1541 en su casa de la Plaza del Pan, cinco días antes de morir, ante el escribano Juan de Arévalo pone a doña Leonor Álvarez como testamentaria, ordenando ser enterrado con el hábito de san Francisco en el convento de la Madre de Dios, debajo del altar mayor, y dejando una multitud de mandas, la relación de sus propiedades urbanas y rústicas y un inventario de bienes donde se registran todos los libros que poseía, entre los que, curiosamente, solo se encontraba un ‘libro de Calixto’, único ejemplar de La Celestina que al parecer le quedaba, concretamente el de la edición de Sevilla de 1502.
Se conserva también el recibo del pago del hábito que compró su mujer y las misas que encargó en la parroquia de san Francisco: «Conozco yo, Ana López, que recibí de vos, señora Leonor Álvarez, seiscientos maravedíes por razón de un hábito en que se enterró el señor bachiller Rojas, que sea en gloria. Recibí más, cinco reales de diez misas que mandó decir en San Francisco y porque es verdad lo firmé de mi nombre, lunes 19 de junio de 1541».