Con los pies en el suelo

Alejandro Bermúdez


El trasvase no cesa, el Gobierno no arranca…

¡Menos mal que con el PSOE iban a terminar los trasvases! Al paso que llevan, van a tener que cambiar el nombre al Tajo y llamarlo Rioseco, aunque ya hay varios lugares con ese nombre. Menos mal que nos enteramos por la bocaza de la vicepresidente, que las mujeres ocupan puestos relevantes gracias al PSOE, que tiene patentado el progreso, aunque luego, en la realidad, la mayoría de los puestos que ha sido ocupados por primera vez por mujeres lo han sido de otros partidos… salvo que nos digan que María Fernanda Rudí y Esperanza Aguirre, primera presidente del Congreso y Senado respectivamente eran socialistas. También Colón salió de Pals para su viaje a América, según cuentan los independentistas catalanes, en lugar de salir de Palos de la Frontera. Si ellos se lo creen…
Toda esta palabrería sectaria tiene una clara intención: ocultar la inacción de un Presidente que, por mucho que presuma de demócrata, se encuentra mucho más a gusto gobernando vía decreto-ley, o sea, «ordenoimando» que sometiéndose al control de las Cortes, que, como representan al pueblo, suelen ser un incordio, cada uno con sus aspiraciones.
Lo cierto es que «la gente se va y el zapato no aparece». Entre legislaturas a medias, legislaturas que no empiezan, mayorías minoritarias y pocas ganas de someterse a la investidura, con lo bien que vive gobernando sin control, realmente los problemas de España, los verdaderos problemas de España, esperan sentados a que alguien se acuerde de ellos. Parecen ignorar que el Gobierno está precisamente para eso, para tratar de resolver las necesidades de la sociedad: pensiones, sequía, Justicia y tantos asuntos más, son problemas que cada día se agravan sin que nadie mueva una paja por solucionarlo.
Lo peor es que estos asuntos no son de esos que permiten lucirse al «maestro», son problemas que, cualquier solución que se los quiera dar, dejará descontentos, pero hay que hacerlo si no queremos que España se nos caiga encima como edificio falto de mantenimiento.
Es obvio que la pirámide de población hará imposible mantener el número de jubilados, el nivel de sus pensiones y el nivel de las cotizaciones. Si cada vez los jubilados son más y gracias a los avances de la ciencia (los socialistas dirán que gracias a ellos) las personas cada vez viven más años, está claro que: o bajamos el período de jubilación retrasando la edad para acceder a la pensión, o bajamos la cuantía de las pensiones o subimos las cotizaciones, bien de la propia seguridad social o de impuestos, para mantener la fiesta. Obviamente es imposible dar gusto a todos, porque, o se enfadarán los pensionistas si se baja el importe de sus pensiones o se enfadarán los activos si se suben sus cotizaciones.
Con el tema de los trasvases ocurre lo mismo, o enfadas al Levante o a Castilla La Mancha. El resultado está cantado: el Levante está más poblado y por tanto hay más votos, por lo que, como ya estamos viendo, podemos ir despidiéndonos del Tajo.
De cualquier manera lo urgente es que se tomen decisiones, aunque hagan como los chinos con la presa de las Tres Gargantas, que desplazaron a cientos de miles de chinos. Si es así, si desecan el Tajo, emigraremos o nos iremos otra vez a descubrir América… ya estamos acostumbrados.