EL REPLICANTE

Alejandro Ruiz


Día de la Justicia Gratuita y del Turno de Oficio

Mañana celebramos los abogados, como cada 12 de julio, el Día de la Justicia Gratuita y del Turno de Oficio, con el fin de poder defender y divulgar la labor realizada por más de 46.100 abogados de oficio, 24 horas al día, 365 días al año, a través de los Servicios de Asistencia Jurídica Gratuita y Turno de Oficio.
La Justicia Gratuita como principal garantía para universalizar la tutela judicial efectiva es el mecanismo idóneo para la defensa de los derechos de las personas con recursos económicos limitados, labor que cada día realizan miles de abogados, de esencial trascendencia colectiva, justificada por la amplísima implicación social de la Abogacía en el desarrollo de la Justicia.
Y todo ello pese a que la situación actual de nuestro entorno profesional, cada vez más complicado, más crispado, y con menos medios, viene afectando al ejercicio de la abogacía, sin que se reconozca en su justa medida el servicio público que la profesión presta a la sociedad para el acceso a la tutela judicial efectiva y las labores de mediación que se llevan a cabo en los despachos, evitando la judicialización de muchos conflictos.
Es por ello por lo que debe dignificarse la función del abogado de oficio en su cotidiano trabajo en defensa de los más desfavorecidos, con garantías de percibir una retribución digna por cada actuación y cobrar puntualmente. Para ello, como viene reiterando el Consejo General de la Abogacía Española, urge una reforma del marco regulatorio de los servicios que presta la Abogacía a través del Turno de Oficio y de la Asistencia Jurídica Gratuita para adecuarlos a la situación actual y mejorar su eficiencia, así como una actualización de los criterios para el acceso de los ciudadanos a los servicios. Es un hecho que la elevación del salario mínimo interprofesional, sin modificar los parámetros establecidos en la Ley 1/1996, ha limitado el acceso a la Justicia Gratuita a muchas familias. Por otra parte, desde el Consejo también se viene reclamando la clarificación precisa de las exigencias reglamentarias respecto a los requisitos de los profesionales que han de prestar los servicios.
La formación permanente de sus profesionales, así como el uso de los instrumentos tecnológicos en la tramitación de los asuntos es esencial para una correcta y adecuada prestación, en la cual la Abogacía no ahorra esfuerzos. Con todo ello traslado y reitero aquí el llamamiento que la Abogacía hace a los responsables políticos y a las Administraciones públicas para que sean receptivas a las demandas en defensa de la Justicia Gratuita y del acceso a ella de los ciudadanos más desfavorecidos: nadie debe quedar excluido de la justicia por razones económicas o de cualquier otro tipo.
Este es el mensaje principal del Día de la Justicia Gratuita y del Turno de Oficio.