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Ignacio Ruiz

Cabalito

Ignacio Ruiz


Merece la pena

21/09/2022

Tras el paso de la XXV Interparlamentaria Nacional del Partido Popular por la ciudad de Toledo, es tiempo de reflexionar sobre lo mucho dicho, lo poco escrito, y el sentido de todo ello.
Estas tres palabras, dichas en boca de Alberto Núñez Feijóo tienen un significado que trasciende la normalidad de un simple «merece la pena». Lo dijo el que está en ciernes de conseguir más de un importante hito, como sería la conquista de La Moncloa en un tiempo récord de oposición política.
Muy interesante, también, esa capacidad para describir, desde la moderación, la serenidad, la seriedad y la determinación una vocación hacia el servicio público. Tuvo la capacidad de proponer propuestas y resolución de problemáticas, más allá de unas siglas, lo que supone anteponer los intereses de España y los españoles actuales algún interés personalista. Estas parecen ser algunas de las razones por las que le han hecho presidir una comunidad autónoma cuatro legislaturas consecutivas. En cuatro ocasiones los partidos que tenían como objetivo destronar y destrozar al PP no han sido capaces de hacerle temer, ni perder, un ápice de claridad en sus argumentos.
Esa serenidad, transmitida también por Paco Núñez, en la que propone soluciones y dispone una alternativa al rancio modelo actual de insultar, amenazar y denostar a las instituciones regionales, en manos de representantes con muy poco nivel y mucha mala baba.
La actividad política, vinieron a decir, merece la pena si no entras al insulto, en faltar al contrario y en tratar de buscar atajos donde no los hay. Merece la pena siempre y cuando se trabaje más y mejor por los intereses de los españoles y, aquí, en concreto por los intereses de los toledanos y castellanomanchegos.
La actividad política como ejemplo de comportamiento, sin insultos y con propuestas que demuestren un verdadero conocimiento de lo que tratan y de lo que deciden, en contacto con el día a día y con el quehacer de los profesionales. Estar en la calle es lo que te permite conocer, verdaderamente las demandas de los vecinos. Tratar con todo el que se acerca, demuestra que estás dispuesto a ayudar en lo que necesiten. Ser serio y cumplir lo prometido demuestra verdadera disposición al servicio público.
Llegan tiempos de cambio, porque «merece la pena».