MIS RAZONES

Pilar Gómez


Propaganda contra la pandemia

21/09/2020

Tras levantar el estado de alarma, el Gobierno se esfumó. Pedro Sánchez se desplazó a sus diferentes rincones playeros, y los ministros se evaporaron como por arte de magia durante el mes de agosto. De cuando en cuando, el titular de Sanidad hacía alguna breve aparición televisiva y Fernando Simón, el portavoz  de la pandemia, desgranaba datos sesgados y consejos vanos. Un desastre.
Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha reclamado el respaldo del gobierno central en la severa batalla contra la pandemia, que en la región alcanza cifras preocupantes. Después de un año de pedir audiencia y de enviar seis misivas para solicitar un encuentro, el jefe del Ejecutivo se ha dignado aceptar la solicitud y se desplazará a la sede de la Comunidad, sin duda para aparecer ante la opinión pública como el ‘salvador’ de este gobierno madrileño a la deriva.
En Moncloa solo se piensa en la propaganda y no en la gestión. Por eso somos el país con mayor número de muertos por la pandemia, con mayor número de contagios en esta nueva fase, con mayor número de sanitarios afectados, con mayor cifra de desempleados, con mayor caída del PIB, mayor aumento de la deuda, con peores expectativas económicas. Un escenario de espanto. Sánchez desprecia la labor de gobernar. No está en ello y nunca lo ha estado. Tan sólo se mueve para conseguir prorrogar su estancia en el poder. Tan sólo ejecuta mensajes, lanza consignas, envía frases biensonantes que producen con ahínco en la factoría de Iván Redondo, su mano derecha y auténtico artífice de esta gran operación de imagen a que ha quedado reducida la labor de un Gobierno incapaz, torpe e inexistente.
La situación de la pandemia se antoja cada día más preocupante. Sánchez no parece demasiado preocupado. Ya ha montado su tingaldillo argumental. La culpa es de Ayuso y del PP. Así de disparatada es la situación. Y de desesperada. Porque no hay viso alguno en el horizonte de que las cosas vayan a cambiar.