TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Otra mentalidad

08/04/2020

Ahora que está España dividida (¿Se lo pueden creer? Sería la primera vez, y aquí el emoji de la ironía y la desesperación) entre quienes ven a Amancio Ortega como un dadivoso filántropo que no tenía por qué hacerlo y sin embargo lo hace, o como un oportunista de postín dando con la mano derecha una pequeña parte de lo que debe con la izquierda, leo a Toni Kroos opinando algo parecido a: «Usted págueme todo mi sueldo, que yo decidiré a qué lo destino».

Supongo que Kroos piensa que el Real Madrid va a dedicar los dos millones (qué se yo, por poner algo) que pretende ahorrarse en su ficha en comprar respiradores, mascarillas o llenar el Bernabéu de hidrogel desinfectante. Cree el alemán, por lo visto, que todo es una pretenciosa operación de marketing y 'buenismo', que no hace falta aparentar y sí cumplir con los contratos firmados… Y bueno, es posible que se trate de «otra mentalidad», como han dicho por ahí, pero sin duda es una visión apocada y egoísta.

Tal vez el Real Madrid podría permitirse una frivolidad presupuestaria (pagarlo todo a tocateja… sin contar con ingresos por taquilla, televisión, publicidad, tangibles como bares y restaurantes, el museo, etcétera), terminar la campaña en números rojos tirando a granates y recuperarse tres o cuatro temporadas después: tiene masa social y músculo financiero. Pero, ¿y el resto del fútbol? Exceptuando a dos o tres, y ya me pasé en la enumeración, nadie lo conseguiría… y todos los demás, incluido el Barça, ya llegaron a acuerdos club-jugadores para mostrar una imagen que primero es coherencia, segundo camaradería y tercero, si quieren, simbólica para una sociedad que sufre y va a sufrir un mazazo económico superlativo. No es solidaridad, Toni, sino demostrar que no vives en la burbuja del niñato riquísimo e intocable (si eso es posible).