LA FORTUNA CON SESO

Javier Ruiz


La ruina

10/09/2020

Villarejo le dijo a Cospedal que podía buscar al PP la ruina con todo el material que obraba en su poder. Años más tarde, uno está en la cárcel y el otro, dado tumbos hasta encontrarse. María Dolores permanece fuera de la política y la Fiscalía le apunta con el dedo igual que a Jorge Fernández. Las luchas intestinas y los bajos fondos rara vez terminan bien. No soy físico, pero creo que la mierda se sujeta a principios de expansión y extensión más seguros que la propia ley de la gravedad. Mientras se ostenta el poder, el andamiaje sujeta los inodoros. Pero es salir de él, tirar de la cadena y atascar los desagües.
El barceneo persigue al PP dos años después de su desalojo en Moncloa. La moción de censura fue una operación antiokupa de primera, por sorpresa y sin tiempo a organizar la resistencia. Ya les gustaría a muchos propietarios de casas que les sacaran a los okupas como Pedro arrojó a Mariano. El barbas se dio a la bebida y el partido a la disolución, pues hizo una Santísima Trinidad a la inversa. Donde había uno, ahora hay tres. La derecha, ninguna y trina.
El peligro que corre ahora Pedro es morir de ruina y éxito. Le van a aprobar los presupuestos y es el más fuerte, el sheriff del lejano Oeste, que da miedo con solo mirarlo. Puede elegir pareja de baile y Arrimadas se ha puesto el vestido de Sisí. Ha conseguido el colapso del independentismo por absorción, fundiendo la Caixa con la Cajamadrid y llevándosela a Valencia, como el gobierno de la República. Ahí radica el principio de sus males si se le va la mano. Pedro es el más listo, el más fuerte, el más guapo. Pero si abusa tanto de su poder como presume, se le puede dar la vuelta el gato.
La derecha reaccionará el día que se dé cuenta que la Fiscalía persigue a Martín Villa y exonera a Iglesias. Dolores Delgado lo fía todo a la información vaginal y a la justicia universal de su íntimo amigo Garzón. Lo que hizo el otro día dejando que fuera a declarar Martín Villa ante una jueza argentina es la catapulta del setenta y ocho, la vergüenza del nuevo régimen muerto que ahuyentan quienes quieren vaciarlo todo desde dentro. La República colapsó cuando la derecha vio que no había forma de gobierno que no pasara por su persecución. Ganó unas elecciones y no dejaron que mandase. Le dieron el gobierno a Lerroux y organizó el estraperlo. El PSOE y los sindicatos destruyeron la legalidad en Asturias y los catalanes se encaramaron al balcón. En el treinta y seis, antes de la guerra, ya iban a las casas para darles el paseíllo de madrugada. Como si a Casado lo levantaran de la cama a las cinco de la mañana y lo llevasen por delante. Esta es la memoria histórica verdadera y no la histérica.
Por eso no entiendo a qué juega el PP. Mientras no reorganice su espacio de centro derecha no tendrá opción alguna de gobierno y las lanzas seguirán apuntando en su contra. Debe entenderse con VOX y Ciudadanos con la misma legitimidad que los socialistas hablaron con la Esquerra y los comunistas. Podemos tiene una ‘caja B’ como el moño de Iglesias y la fiscalía se calla por no joder el gobierno. Solo asusta de vez en cuando para llevar el toro a su terreno. Tienen bien sujeta la martingala. Pero así es como languidecen y mueren los regímenes. Cuando se les arroja a la cara al contrario. Eso, y cuando mueren de hambre instalados en la ruina moral y ética. No hay ni para comer tres veces al día, pero gobiernan los nuestros.