Cabalito

Ignacio Ruiz


Desconchados y malpar…ecidos

Es Toledo una ciudad sin igual, henchida de historia y cultura, plagada de patrimonio y arte, enhiesta y sublime a pesar de los siglos. No se puede afirmar que la situación de la ciudad sea la más decadente, ruinosa y malgestionada de la historia, pues otros, atrás la tuvieron en peores condiciones.

Bien es cierto que las calles estarían mejor con arena prensada, como antaño, que con el deficiente adoquinado actual. Los parcheados de las calles son sólo cicatrices de una mala planificación de obra civil. Las heridas en las fachadas con peligrosas grietas y mala conservación no es sólo la demostración que la imagen de la ciudad no se valora.

Eso no sólo pasa en los edificios privados y en rincones perdidos en callejones de poco tránsito, asómense al reloj del Arco de la Sangre. Sí ese que está iluminado de rosa “night club” de vez en cuando. A la plaza principal de la ciudad le quitaron (por fin) los harapientos toldos de la Delegación del Gobierno le ponen bombillas de todo a cien (cien mil euros) y la fachada con lucecitas sigue adornadita con sus desconchones y grietas. Qué gigantes.

La calle principal, con sus comercios y sus balcones de apartamentos A-legales con sus fachadas ruinosas y nadie pone soluciones. Que haya vías de financiación me parece una solución adecuada, siempre y cuando los que lo tienen que llevar a cabo se pongan manos a la obra.

El Consorcio de Toledo, dedicado desde hace años a lo poco visible para el ciudadano, no se mueve, pero el Gerente ahí sigue desde hace ni se sabe la de años, total, el partido lo mantendrá hasta la jubilación. Es una pena que una institución multi – institucional tire el dinero mientras la ciudad se viene abajo. Las obras particulares si son importantes dependerán de lo que haya quedado por faraónicos sueños de quien no los supo hacer en otro lugar.

La ciudad es para vivirla, no para parchearla. Tenemos las vías más parcheadas del mundo, hagan una foto aérea de las calles de la ciudad, están todas desconchadas, ninguna bien mantenida y todas mal parecidas.

La ciudad milenaria que es, en manos de quien pudo ser y no fue. Así nos veremos en otros cuatro años, bolseando, tropezando, maldiciendo.